Damián Ruiz tiene consulta en Barcelona ofreciendo terapia presencial y online. Si desea más información o pedir visita con él puede hacerlo a través del correo electrónico: info@ipitia.com o desde el siguiente número de teléfono 93 528 23 53.
IPITIA | Instituto Psicológico Internacional
Nuevo libro Trastornos Obsesivos de Damián Ruiz +info. click aquí

La cronificación de los trastornos psicológicos

SIBWANA

Existe una tendencia en la psiquiatría, por suerte cada vez más cuestionada por los nuevos especialistas de esta rama médica y también por algunos mayores más concienciados, a cronificar a las personas que pasan por determinados trastornos mentales.

Esta idea proviene de dos creencias fundamentales: todo es orgánico, como si el cerebro y toda su bioquímica tuvieran la complejidad de una suela de zapato, y todo es genético, esto es lo que te ha tocado y manejalo como puedas porque es lo que hay.

Prueba de ello son las ridículas oposiciones PIR en la que están enfrascados anualmente miles de jóvenes psicólogos con la esperanza de que les concedan algunas de las poco más del centenar de míseras plazas con las que aspiran a convertirse en asistentes de psiquiatras.

 

  • “A este enséñale a que salga, tenga amigos y se distraiga que le dio un brote psicótico y no sale de la habitación”.
  • “Sí bwana”.

 

Los colegios de psicólogos del estado en lugar de luchar por la dignidad de la profesión aceptan estas migajas segundonas, cuando en realidad los especialistas en la psique humana somos fundamentalmente nosotros y sí, es cierto que nuestros tratamientos deben ser acompañados en muchos casos por fármacos, pero quienes podemos llevar a un paciente a la recuperación somos aquellos que creemos en la plasticidad del cerebro así como en que la genética, si bien predispone, no necesariamente condena.

 

Pero claro si un psiquiatra recibe cientos de pacientes en su consulta de la seguridad social, con el poco tiempo que tienen y lo mecanizados que se ponen, ¿qué es lo que finalmente puede acabar pretendiendo?. En primer lugar que no se suicide nadie, después que no se vuelvan a brotar si lo ven como riesgo, y por último que no den mucho por saco viniendo continuamente. Por lo tanto se tira por la banda alta de la medicación, así sedaditos están más tranquilos y no incomodan, esto además se hace, en muchos casos, con el beneplácito de la familia, sobre todo en ambientes rígidos donde el padre o la madre machacaron a algún hijo hasta decir basta pero luego la psiquiatría les dice que les ha salido así y que debe estar con fármacos hasta el final de sus días. Y todos tan contentos.

 

Pero hay psiquiatras y neurólogos jóvenes que se cuestionan tanto inmovilismo, y psicólogos que no aceptan ser meras comparsas de los organicistas. Y es que todavía existen esos centros con un psiquiatra con mentalidad de Tutankamon rodeado de psicólogas, porque las eligen chicas, tal que machos alfa, atendiendo como eminencias (algo que se encargan de atribuirse ellos mismos) a todos los súbditos que llegan a tomar sus pildoritas de turno.

 

  • Ah, ¿pero no conoce al Dr. tal? ¡Es una eminencia!

 

Esta frase propia de paletos habitantes de un patriarcado antiguo es bastante común. La eminencia resulta tener la eficacia de un berberecho pero ha conseguido ser obsequiado con tales atributos.

 

En definitiva esperamos que los pacientes empiecen a contar más con la psicología que entiende la mente humana desde una perspectiva mucho más abierta. Mientras tanto seguirá habiendo mucha gente condenada a la cronicidad, simplemente porque algún endiosado le ha sentenciado con ello.

 

No te conformes.

Damián Ruiz

Psicólogo Clínico

Director del IPITIA

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

En el silencio

unnamed

En el silencio alejado de todo romanticismo, de todo sentimentalismo, de todo apego, ahí se encuentra el amor. En ese mundo que surge de nuestra paz las caricias pueden volverse más reales porque no corresponden a ningún deseo salvaje que active todo nuestro organismo sino a la voluntad de permanencia liviana en las manos de otros, en las propias manos.

La sensualidad del suave hedonismo apela más a la inteligencia y a la empatía que la compulsión del instinto que se ve abocada a la acción desbordada y por tanto, siendo mucho más primaria, dependiente.

El silencio es espíritu y logos pero también eros, los tres pueden darse al unísono en un estado mayor de plenitud evolutiva, de cierto elitismo alejado del drama, distanciado del sentimiento de posesión, de la aburrida pasión, tan mundana y esclavizante.

El hombre accede al conocimiento a través de la templanza, a la sabiduría a través de la serenidad erótica y elocuente que no se agita descontrolada sino que armoniza con todos los sentidos y calma la duda.

La razón que contempla el mundo a vista de águila, sin indiferencia y sin reactividad absurda, devuelve al hombre su significado.

Estamos en el siglo XXI y las emociones son primarias pero uno puede aprender.

En el silencio está todo incluso lo que conocemos y no queremos saber.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

El significado de la tristeza

unnamed-16

 

La tristeza es un estado diferenciado de la depresión para el que apenas tenemos tiempo.

El llanto es el modo adecuado de canalizar la tristeza, de permitir que fluya y devolvernos a la claridad de ánimo que necesitamos para continuar con nuestra vida.

 

Estar triste es algo por lo que, excepto los psicópatas, todos pasamos, y los motivos de ello pueden ser muy variados, pero las pérdidas en cualquier ámbito de nuestra vida son las que nos llevan a esta posición anímica.

 

Pero ¿qué perdemos? En realidad nada, todo permanece en uno u otro estado hasta que la memoria resiste, después llega la muerte y nos traslada a una dimensión diferente en la que la materia deja paso al alma que, en función de la dimensión adquirida, podrá acompañarnos hasta conocimientos superiores.

 

Si pudiéramos concebir la vida y la muerte como un continuum podríamos entender que las circunstancias que se van sucediendo suponen todas un motivo de reflexión y que de obtener la sapiencia que cada una nos propone veríamos que el conjunto tiene un significado.

 

Tratar de superar la tristeza de forma inmediata no es más que la forma de ir acumulando ansiedad hasta que esta pueda desembocar en sintomatología nerviosa o bien en depresión. Por eso lo que debemos preguntarnos cuando nos llega esta emoción es: ¿Por qué estamos tristes? Y si atendemos la respuesta es posible que también nos llegue la solución.

 

Yo mismo aprendí hace ya muchos años que, en momentos o periodos de tristeza, me aliviaba mucho escuchar música clásica y leer libros de calidad, incluso ver películas no propiamente comerciales. Descubrí que acompañar ese estado de ánimo era mucho más productivo que tratar de sacárselo pronto de encima, te devolvía mucha información sobre ti mismo y sobre la vida, incluso intensificaba los sentimientos de amor y empatía hacia los demás.

 

Bienvenida la tristeza, que no se instala ni se cronifica, y que nos enseña tanto sobre la existencia, sobre nuestras posibilidades y sobre nuestro lugar en el mundo. Bienvenidas todas las emociones que, más allá de la alegría, tienen mensajes que debemos descubrir para aprender más sobre este imparable proceso de evolución al que estamos sometidos.

 

Estar triste, más allá de un periodo prudencial de tiempo, en el fondo, significa que estás desconectado de una dimensión espiritual que pertenece al ser humano y que deberías hacer algo por recuperarla o por tenerla. Y no serán las distracciones las que te sacarán de esta emoción ni el conectar de forma superficial con mucha gente. Saldrás de ello cuando descubras que el mundo es un lugar pasajero y que lo que debes aprender es a vivir en paz contigo mismo y entregado a tus talentos y capacidades, sean estos los que sean.

 

Krishnamurti, el filósofo hindú, en su primera obra, “A los pies del maestro”, escrita cuando sólo contaba quince años, escribió que una depresión siempre tenía algún componente de egoísmo.

 

Pero no hablamos de ello si no de la bendita tristeza que aparece de vez en cuando en nuestras vidas para recordarnos nuestra radical humanidad.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

El ego de un tonto con ínfulas

botijo_0

No hay nada más cansino para una mujer que un tonto con ínfulas. ¿Acaso no conocemos todos al prototipo de mediocre que “si no fuera por…” hubiera llegado a la presidencia de los Estados Unidos o a dirigir la Nike internacional por decir algo?

El tonto frustrado suele tener una visión de sí mismo bastante grandiosa y todas sus torpezas sociales y profesionales son debidas, según él, a gente que no le dio suficiente importancia en su camino hacia la gloria. Muchas veces la víctima de todo ello es la esposa, una pobre mártir torturada emocionalmente por no saber ver al pequeño dios que tiene como marido o cónyuge, -o hijo a veces-, y que, de haberse puesto ella las pilas volviéndose fan incondicional de él, ahora estarían viviendo entre laureles.

La cuestión es que, detrás de todo ello, se esconden auténticos miedosos e inseguros que necesitan culpar a alguien de no alcanzar sus objetivos, aunque la mayor parte del tiempo estén mirando la tele o vídeos por internet.

En Extremadura, de donde es mi padre, les llaman “sabidicos”, porque lo mismo saben de geopolítica como de astrofísica, todo al mismo nivel, nivel de portera aventajada, dicho con respeto a todas las porteras y porteros del planeta.

Pero en algo tienen razón y es que los pobres padecen algún tipo de narcisismo, a veces derivado de que en su casa los trataban de pequeños como si fueran eminencias, aunque no supieran encontrar el agujero de un botijo a los ocho años o bien, todo lo contrario, no les dieron nada de amor y los criaron como animales de granja, y entonces se ha desarrollado una brutal necesidad de reconocimiento que de no llegar de alguna forma: prestigio, dinero, aplauso público, los tiene permanentemente amargados y machacando a quien tengan al lado, ya sea culpándoles de su poco éxito o repitiéndoles hasta la saciedad aquella apoteosis en que “yo solo con doce años subí a un árbol y rescaté un gato, y fui el único que se atrevió a hacerlo”. Esa anécdota heroica ya la has escuchado mil quinientas veces, versionada de varias maneras en función del público oyente y ante la que sabes que tienes que poner cara de que acabas de ver aparecer la Virgen para que no se ofenda.

En todo caso esto en los hombres está mucho más extendido que en las mujeres y en casos graves puede aparecer algún tipo de maltrato hacia ellas.

Lo más recomendable en estas circunstancias es no dejarlas pasar, ni estar toda la vida halagándole y sometiéndote para que no se altere, tampoco le humilles poniéndole la evidencia de su realidad delante de las narices porque se puede poner como las cabras y podrías salir mal parada. En frío tienes que plantearle que tiene un problema y que debe tratar de resolverlo hablando con un amigo o familiar sabio, un sacerdote o líder espiritual (es una lástima lo desperdiciados que están, y lo digo en serio) o un psicólogo, pero algo tiene que hacer porque si no se irá encogiéndose interiormente al tiempo que necesita compensarlo exteriormente con una proyección vacua de éxito.

Si no entra en razón y ves que la cosa se pone terca y oscura sal de ahí antes de que llegue el gran derrumbe porque, justamente por su problema “narciso”, no va a asumir ninguna responsabilidad y lo más probable es que seas tú quien se lleve la culpa de su fracaso.

El tonto con ínfulas puede ser socialmente gracioso o pesado, o ambas cosas, pero dentro de casa puede ser peligrosito. Y es que saben que no dan más de sí pero ¿quién le pone el cascabel al gato?

Damián Ruiz

Psicólogo Clínico

Director del IPITIA

www.ipitia.com

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Cómo salir de la parálisis?

unnamed-9

No hay nada más inútil que entrar en un bucle neurótico que paralice la acción.

Reflexionar es bueno hasta cierto punto pero, en un momento dado, hay que empezar a moverse.

La gente que alcanza objetivos lo hace porque:

  1. Han encontrado una meta acorde con su esencia y sus deseos más íntimos
  2. Actúan
  3. Son humildes para sobrellevar los fracasos
  4. Perseveran a pesar de todos los escollos y dificultades

Los que no los consiguen suelen culpar a los demás de ello y de ahí a la rabia y al odio hay un paso.

Los objetivos no pueden ser mediocres ni adaptativos porque entonces no hay entusiasmo para perseverar. Si eres miedoso/a no te pongas metas, ponte un cencerro al cuello y sigue el rebaño y procura no molestar a los que sí desean intentarlo.

Si no eres miedoso pero eres soberbio/a tampoco lo intentes porque tu vulnerabilidad y susceptibilidad harán que el mínimo fracaso te hunda o te llene de ira por lo injusto del mundo mundial y te retires.

Para alcanzar algo, sobre todo si es importante, debes ser suficientemente humilde para levantarte tras los fracasos, tras las barreras y las arbitrariedades y perseverante para no cansarte hasta conseguir lo que quieres.

La vida solo tiene sentido si nos entregamos a ella yendo hacia la plasmación externa de lo que somos internamente. Todo lo que no sea eso es vegetar o rumiar.

Ah, y quizás el futuro de uno no esté al lado de donde viven los padres sino en Hong Kong o en México D.F.  

El mundo ha cambiado y quien no se haya enterado vivirá en la frustración permanente.

Sociedades abiertas, globalización, nuevas tecnologías, países emergentes, radical competitividad enmascarada de buen rollo…

Sigue, sigue ahí mirándote al espejo.

 

Damián Ruiz

Director del IPITIA

www.ipitia.com

 

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Los hombres que se sienten atraídos estéticamente (y no sexualmente) por otros hombres

unnamed-8

En referencia al trastorno obsesivo de contenido homosexual que afecta a varones heterosexuales hay que decir que ese hecho tiene un significado y simboliza algo profundamente importante.

En la película “Alejandro Magno” (Oliver Stone, 2004) cuyo personaje lo encarna Colin Farrell podemos ver como en un momento dado el gran conquistador macedonio se dispone a tener sexo con un joven efebo, además de con variadas mujeres que, queda obvio en el film, es lo que verdaderamente le gusta.

Ahora, hagamos un salto e imaginemos dos posibilidades:

1. Un varón heterosexual con niveles de testosterona muy altos.

¿Existe la posibilidad que a un nivel más primario su cerebro no distinga tanta diferencia entre una mujer bonita y un hombre bonito? ¿Qué es más femenino un veinteañero lánguido y guapito o una veinteañera de enormes espaldas y cuerpo musculado debido a la práctica de determinados deportes, por ejemplo? Nuestra razón nos permite diferenciar los sexos, pero y ¿nuestro cerebro primitivo? ¿Existe, repito, la posibilidad de que se dé una confusión interna que genere conflicto?

Hasta no hace mucho en algunos países se consideraba al varón activo (el que penetra) y que tenía sexo con mujeres y hombres como “macho”, siempre y cuando él no fuera “sometido”. De hecho, en el mundo animal es lo que ocurre, en algunas especies los machos alfas tienen el “derecho” de “poseer” tanto a las hembras como a los machos beta del clan. Por tanto ¿un exceso de “heterosexualidad” podría comportar, en determinadas ocasiones, atracción por varones femeninos?

2. Un varón heterosexual de alta sensibilidad reprimida.

Existe la posibilidad de que un hombre completamente heterosexual tenga, a un nivel más o menos consciente, una enorme sensibilidad estética, sensibilidad que significaría una elevada dimensión de su alma. La belleza representada en cualquier manifestación es fruto de admiración por personas que por las razones que sean, han tenido que reprimir su lado “femenino” (tanto hombres como mujeres), algo que no tiene nada que ver con la orientación sexual y en cambio son capaces de reconocer lo bello allí donde aparezca: en un paisaje, en una obra de arte, en una mujer o en un hombre.

Hay hombres que han sido tratados como  perros a los que se les violenta, perros buenos pero espoleados por la humillación, la vejación, el insulto o el miedo y que han tenido que encerrar su lado más sensible. Hay y ha habido padres déspotas, tiranos y crueles que, debido a su insignificante impotencia, han convertido a sus hijos varones en el objeto de su desprecio obligando a estos a actuar de una manera casi automática, robotizándose y estando en alerta ante tal desvarío. También ha habido acosadores en la escuela que han llevado a algunos chicos y chicas a un “bloqueo” de su verdadera personalidad sensible aunque heterosexual.

Reconocer la belleza en una persona de nuestro género significa solamente que eres alguien sutil, incluso podrías desear besar esa belleza, abrazarla, acariciarla, pero no llegar hasta el sexo. Y es que por mucho que, viendo según que imágenes, puedas sentir un cosquilleo en la zona genital, no importa. Es simplemente una alteración nerviosa producida por el miedo a que esa belleza te genere excitación sexual, nada más.

Ha habido muchos artistas, a lo largo de la historia, pintores, fotógrafos, escritores,…que siendo completamente heterosexuales han hecho obras de alto nivel plasmando la belleza masculina. El “David” de Miguel Ángel es una de las esculturas más bellas que se han creado, es admirada anualmente por miles de personas, muchos de ellos varones heterosexuales que quedan fascinados por la impresionante perfección de ese cuerpo.

Pero sin ir más lejos ¿por qué los héroes de una gran mayoría de películas son varones atractivos? ¿Por las espectadoras femeninas? Sí, pero también porque nos identifiquemos con ellos, porque si nos pusieran hombres feos, a no ser que sea una comedia, no la veríamos, no nos interesaría. Curioso ¿no?

Por eso, el trabajo que debes realizar es el de liberar esa parte de ti que está bloqueada, colapsada, y cuando lo hagas descubrirás que eres plenamente heterosexual.

Damián Ruiz

Psicólogo Clíninco y Analista junguiano

Director del IPITIA

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Madrid y la libertad psíquica

unnamed-7

Estoy en Madrid y me acabo de comprar unos “bucaneros” que hacía, creo, décadas que no comía. He venido a la capital por recomendación de mi doctora que harta de mi cansancio y de hacerme pruebas médicas, que salían bien, me dijo: “mira a ti lo que te pasa es que estás saturado, cógete un mes de vacaciones, yo ya no te doy nada más”.  ¿Un mes? No me lo puedo permitir en pleno Abril pero una semana sí y para Madrid que me vine, pero como tengo siempre esa conciencia que me obliga a permanecer activo decidí escribir un libro. Empecé con un ensayo novelado pero todavía no está el patio como para que yo me pueda tomar la calma y dedicación de hacerlo, lo empecé pero… tendré que esperar, hay que poner todavía energía en otros temas. Por tanto, he iniciado un libro de autoayuda, con lo poco que simpatizo yo con este tipo de obras. La cuestión es que los dos anteriores, el de la cocaína y el del mono no se están vendiendo mal, pero vamos tampoco es que sean un exitazo, pero veo que hay gente que me lee, me escribe, bueno… no me puedo quejar y eso anima a continuar.

Pero el motivo de este artículo no es hablar de lo que he venido a hacer sino de lo que no hago. Por ejemplo: como a cualquier hora, paseo cuando me apetece, me acuesto también en horarios diferentes, no sigo ningún tipo de dieta y en cambio estoy más o menos productivo (fui domesticado para ello) y además he quedado con cuatro amigos, cuatro citas puntuales porque quiero estar solo. Este sentimiento de paz y libertad no tiene precio y ello me lleva a pensar en lo esclavos que somos de nuestras obligaciones “morales”. Por ejemplo, yo no me siento atado a mi trabajo, porque me gusta, es vocacional y así lo he decidido, me siento esclavo de todo lo que hago y no me apetece, todo el paripé vital que uno tiene que hacer para estar a bien con sus semejantes. Yo que soy de los de “con mi mujer, pan y cebolla”, es decir podría vivir con ella en una cabaña en Alaska, y de los que quiere a sus familiares y amigos, reconozco que no me siento libre, no tengo libertad. Y entiendo la cantidad de gente que necesita antidepresivos, ansiolíticos, sustancias adictivas, sexo compulsivo, lo he entendido siempre pero cuando uno experimenta en sí mismo la sensación que produce la libertad todo se hace más evidente.

Pero ¿qué es lo que nos oprime? Nos oprimen los mensajes grabados en nuestro psiquismo sobre lo que debemos y no debemos hacer, y nos oprimen aquellos que están para recordárnoslo perpetuamente, aunque sea con su presencia o con su silencio contenido. No se trata de vivir en el caos ni de no estructurar un Yo fuerte, unos hábitos, que claro que son necesarios, se trata de sacarse de encima todo lo que sobra, todo lo que ahoga.

Agradezco la contundencia de mi doctora porque, a veces es necesario, que desde fuera te den una orden que contrarreste esa orden interna de trabajar y trabajar.

La vida, siempre digo aunque suene pedante, son aquellos momentos en que estamos fuera de patrón, en que sentimos que las circunstancias cambian y que nos salimos de lo que nos obligaron a ser, o más que a ser, a funcionar.

Madrid a mí me parece mucho más libre que Barcelona, el nacionalismo catalán, con todo respeto para los que así lo sienten, es una losa para aquellos seres pensantes que no nos identificamos con esa ideología, pero no es de eso de lo que hablaba anteriormente sino de aquello que nos condiciona y que nos determina a no gozar de nuestra inmensa libertad y que no consiste en escapar del software almacenado y enquistado en nuestro cerebro a través de sustancias o de compulsiones, sino en tratar de detectarlo y destruirlo poco a poco, alejándose elegantemente de todo o todos aquellos que lo siguen alimentando.

Damián Ruiz

Psicólogo Clínico y Analista junguiano

www.ipitia.com

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Antes del amanecer

beforesunrise
Si tuviera que elegir un actor (vivo) no dudaría en nombrar a Ethan Hawke, no sé porque pero este hombre cada vez que hace un drama o una comedia romántica me conmueve, quizás la razón estriba en que me resulta muy creíble.

La cuestión es que él y Julie Delpy hicieron tres películas que para mí son inolvidables, especialmente la primera, Antes del amanecer (1995).

A mí, que no soy de pasiones desatadas, me aburren hasta el bostezo y sus protagonistas más, me llegan las historias de amor cotidianas, casuals, en la que chico encuentra chica de una forma natural, sin dramas de por medio, e inician una bonita historia de amor.

Las tres películas se hicieron con diez años de diferencia cada una y se puede comprobar la evolución de los protagonistas, como el tiempo va resecando la existencia y cómo, aunque uno se resista, la realidad se impone.

Absolutamente imprescindible para aquellos que gusten de las grandes historias de amor, -no de una loca y un tarado como dirían en Argentina-, sino de personas normales que son capaces de construir poco a poco algo exquisitamente bello, perdón por la cursilería, y que a medida que van cumpliendo años van siendo conscientes de que la vida tiene un precio, la espontaneidad se resiente y uno ha asumido ya unas cuantas cargas que evidencian que el peso de la materia es muy superior al del espíritu.

Julie Delpy es bonita en la primera, entrañable en la segunda y ya no sé si te la quedarías en la tercera. Hawke, por su parte, tiene un aura mágica, a mí me parece muy buen tío, que a pesar de cierto deterioro físico no puedes dejar de ver un brillo en sus ojos que se resiste a perder esa actitud esperanzadora de un futuro que, a pesar de las evidencias, se resiste a no ser prometedor.

Película para mujeres y hombres tiernos, sensibles, partidarios del amor estable y románticos con los pies en el suelo.

Dialogada hasta la saciedad, o se besan o cascan, de hecho lo primero pasa poco, ambos están casi siempre en primer plano e, inteligentes como son, apenas pierden los papeles.

Mejor en versión original subtitulada para oír las voces de ambos pero si no puedes leer y ver la película, porque te pierdes, te recomiendo un logopeda.

Una historia de amor de las de verdad, que anda que no hace falta hoy en día donde la gente no sabe si salir disparada a por lo último que le ha dado like en el Tinder o bailar despierto/a en casa fantaseando sobre ese gran romance que se cierne sobre su vida, aún por aparecer.

 

Damián Ruiz

Psicólogo

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Todo lo que uno necesita

unnamed (1)A veces me canso de mí mismo, supongo que es algo que nos pasa de vez en cuando a todos, y sobre todo me canso cuando me esfuerzo en no ser yo, cosa que sucede cada vez con menos frecuencia pero que todavía ocurre. Me fatigan mis esfuerzos para ser complaciente, para adaptarme a lo que los demás esperan de mí, para no decepcionar, para ser exactamente esa proyección depositada sobre mí.

Y eso que ya son pocas las ocasiones en las que me disfrazo de cualquier cosa, de sensato, de racional, de lógico, y no me refiero al ejercer mi profesión de psicólogo, que entiendo que va en ello. Por eso podría decir que la vida es un continuo proceso de ir sacándote máscaras, un “ya no me importa”, un “da lo mismo”, un “este tiempo no lo desperdicio”, o un “¿para qué?”.

-Se han apagado todas las luces menos una que ilumina el centro del escenario, las más de diez mil personas que conformamos el público esperamos en absoluto silencio, la orquesta empieza a tocar, diferentes focos azules y blancos se agitan por todo el recinto y de repente sube una columna… Es París, un 26 de Junio de 2007… Muchos años antes en el Sant Jordi de Barcelona, un 3 de Junio de 1992 un grupo de jóvenes fuimos a la que consideramos que sería nuestra primera y única oportunidad de verle, estaba ya mayor y el concierto duró una hora pero imprimió en algunos de nosotros, no sin cierto aire provinciano y mitómano, una forma de estar y de percibir las cosas, un entregado entusiasmo vital. Por último un día de Agosto, también de 2007 en el festival de Cap Roig de Girona apareció ella como un torbellino aparentemente desgarbado, aunque en cinco minutos se transformó en puro Broadway, con altas dosis de Hollywood, y la energía ascendió hasta mi sistema límbico-.

La música electrónica es la que acompaña de fondo la mayoría de mis escritos o de mis lecturas pero no configura ni mi pensamiento ni mis emociones y mucho menos mis deseos. Simplemente no molesta y produce una cadencia agradable.

Por tanto todo lo que uno necesita, sobre todo, a medida que se cumplen años es saber qué.

Qué te moviliza, qué te apasiona, qué te hace perder el sentido del tiempo, qué te estás perdiendo, qué es lo que podrías hacer si echaras a andar en la dirección que anida en lo más profundo de tu corazón, qué dejarías de hacer, de decir, de comprometerte, qué abandonarías, qué revolución te supondría la honestidad, el pensar en grande, aspirar a, soñar con…, sin temores. Qué.

Me canso porque uno es más camaleónico de lo que debería y porque hay demasiada necesidad de encasillamiento cuando muchas veces no sabemos ni quienes somos verdaderamente. Y es que cuando crees que te conoces en esta área de tu vida, vas y cambias. Y las contradicciones te hacen sentirte vivo así como lo que cumples o lo que no puedes cumplir. Es decir,  aquello que te habías propuesto resulta que no te apetece… y eso que acaba de surgir hace cinco minutos, eso sí que lo vas a hacer.

Somos vida en permanente estado de cambio, vida que hay que hacer vivir, a pesar de los sinsabores, vida que se compromete y se resuelve de la mejor manera que sabemos.

Bailar con uno mismo para hacerlo con el universo, eso es todo lo que necesitamos. Dejarse la piel hasta enamorarse de la propia esencia para entregar la vida a tus talentos dejándolos como herencia a tu paso por este mundo. Bailar con… quien tú quieras.

Escuchando a Streisand, a Sinatra o a Minnelli bajo el cielo de tu propio mundo.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Después del Workout

unnamed-5Los workouts que hacemos una vez al mes, para personas con problemáticas obsesivas y/o ansiedad, sirven para dos cosas fundamentalmente:

 

  1. Tomar conciencia de los límites, miedos, bloqueos, inseguridades, etc.
  2. Activar, en un ambiente terapéutico, aquellos elementos menos racionales de nuestro psiquismo, -instinto, emoción, deseo-, que pueden ser los factores determinantes en el proceso de superación de estos trastornos.

 

Cualquier Workout en sí mismo no es curativo, pero sí lo es en la medida que sirve para desarrollar en la vida todo lo que en esas seis horas realizamos.

Sería como ir a un rocodromo para luego iniciarse en la escalada de montaña.

Por tanto los participantes deben saber que si no hay activación pulsional en la propia vida poco conseguirán. Y es que la mayoría de las personas que padecen un trastorno obsesivo de mayor o menor gravedad han sido “dañadas” psíquicamente en algún momento o periodo de su infancia o adolescencia, y eso ha quedado enquistado en la mente de la persona, siendo un generador permanente de ansiedad, depresión y/o desesperanza. Ello implica que no pueden conformarse con la normalidad sino que deben ir mucho más allá de los límites de lo común, tratando de alcanzar retos personales mucho más fuertes que aquellos individuos que han crecido sin daño alguno.

En resumen el trastorno obsesivo obliga, te obliga, a luchar para alcanzar metas en las que no solo el intelecto se vea obligado a funcionar sino que tú, en toda la dimensión biológica de tu organismo, tengas que posicionarte con determinación y riesgo.

Y el riesgo no debe ser gratuito, es simplemente la superación de los miedos que impiden alcanzar un deseo de cierto nivel de dificultad y que conecta, profundamente, con tus aspiraciones más íntimas.

Te pongo un ejemplo, si tienes un TOC y estás estudiando la carrera de arquitectura tu objetivo vital debe ser aspirar al máximo nivel con el que “sueñes”. ¿Trabajar en el estudio de uno de los mejores profesionales del mundo? Por ejemplo. Y si tu miedo no está en lo profesional sino en lo afectivo, te deberías proponer conseguir seducir a la chica o al chico más interesante que hayas visto. En resumen, un trastorno obsesivo obliga a aspirar alto, huyendo de la falsa humildad y atreviendote a superar todas las barreras que se interponen entre ti y el objetivo deseado.

De algún modo tienes que “animalizar” tu vida en lugar de vivirla como si fueras evitando pisar flores, es decir pasando de puntillas por encima de todo y pululando como un fantasma sin orientación.

Aprende a percibir la existencia como si transcurriese en medio de una selva, acepta dejarte la piel para alcanzar aquello que te propongas y olvídate de que te comprendan y que te aprueben porque sino no saldrás nunca de puerto.

Eso es lo que hacemos en los Workouts: un símil de entrenamiento para la vida, tratando de liberar al mono y de rescatar a la princesa, como explico en mi libro.

Damián Ruiz

Psicólogo

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Cómo encontrar el sentido de la propia vida?

unnamed-4

En primer lugar debes preguntarte: ¿Qué te hace vibrar, qué te emociona, qué te moviliza interiormente? Para ello es importante que, en la medida que puedas, apartes la razón, los prejuicios, los tópicos, lo que hace todo el mundo y, en un estado de relajación y paz, te empieces a escuchar.

Hay que estar en una posición de receptividad y libertad en el momento que lo hagas porque tienes que poder dejar que llegue una cierta verdad.

-En una ocasión cuando, en mi proceso de formación como analista junguiano, mi supervisora me guio en el ejercicio de una técnica llamada Imaginación activa, mi pensamiento y emoción se fueron hacia Nueva York, aún no la conocía, y visité una galería de arte donde se mostraban fotografías y fui para preguntar exactamente esto: ¿Qué he de hacer para exponer aquí?- (Era un ejercicio de visualización).-

Una vez acabado, fui consciente de una verdad que me había acompañado durante todos esos años: mi pasión por la creación artística. Y es que mi primera vocación fue ser director de cine, pero en aquella época en Barcelona, y más un chico de barrio obrero sin medios para desarrollarlo ni un entorno propicio a ello, la vocación quedó en nada. Pero eso estuvo siempre ahí. Y treinta años después emergía de una forma parecida en la consulta de una analista.

Somos siempre lo mismo, los mismos, con más madurez, más integrados, más auténticos, pero permanecemos, en realidad, muy leales a nuestra esencia, aunque tratemos o traten de desvirtuarnos.

Por eso es tan importante tener la capacidad de descubrirse porque si uno entra en armonía con su propio destino la vida fluye y se logra materializar aquello que uno es.

¿Acaso no sabemos siempre lo que nos gusta? ¿Lo que permanece a pesar de todas las inclemencias, de todas las dificultades? ¿No arrastramos sueños que, en el fondo de nuestro corazón, desearíamos ver cumplidos?

Un día hay que dejarse de tonterías y hacer una lista con las cosas que a uno le gustan de verdad, aquellas que le son indiferentes y, sobre todo, las que no soporta. Porque a partir de esa aceptación podemos empezar a ser más honestos con nuestra vida.

Yo, siento ponerme como ejemplo, decidí que no iba a aburrirme con nada que, a priori, debiera ser un placer. No iba a perder el tiempo. Decidí, por ejemplo, que los niños maleducados me irritan y no tengo porque aguantarlos, sobre todo estando los padres presentes, que a los viejos que no tienen una enfermedad mental degenerativa y te repiten siempre lo mismo no tenía la obligación de escucharlos, que ante aquellos que solo hablan de sí mismos y tienen necesidad de halagarse para mantener su autoestima a flote no era mi obligación hacer de espejo reflectante y que, en el fondo, todo el mundo es bastante responsable de su desarrollo y que si tu pasión es el cultivo del geranio blanco y no te interesa más que ese tema no voy a aceptar que me torres con ello cada vez que te vea, y me da lo mismo lo desgrasiaito que fuiste y que eso es lo único que pudiste aprender, ¡haber espabilado!

Y que nadie vea indiferencia o frialdad en estas palabras porque el sufrimiento humano me conmueve y mucho, -a todos nos debería de conmover-, pero no estoy hablando de eso.

Encontrar tiempo para ser uno mismo, para descubrirse, para salir de la sumisión ante lo que “supuestamente debes hacer”, ante aquellos que abusan de tu bondad o de tu paciencia, es absolutamente necesario, porque si no ¿qué sentido tiene tu vida? Si solo eres una herramienta de uso para los demás ¿para qué sirve tu paso por esta existencia? ¿Para qué te sirve a ti?

De todos modos, lo más importante es salir del miedo, ese es el gran lastre que acompaña a la mayoría de personas que no consigue conectar verdaderamente con su esencia, y del miedo hay que liberarse.

Si alguien sigue mi blog o mi página de Facebook se habrá dado cuenta que, en muchas ocasiones escribo, o subo artículos de otros, políticamente bastante incorrectos. Y en ello no hay ninguna intención de molestar a quienes no piensan como yo, simplemente de manifestarme con sinceridad, de manera directa, sin demasiados tapujos y con el ánimo de que los demás también se atrevan a hacerlo.

Yo siento verdadero afecto por personas que piensan y sienten de forma diametralmente opuesta a la mía y, justamente por eso, nunca les voy a pedir que bajen su perfil para estar a bien conmigo, o viceversa, al contrario, valoro que sean ellos y que acepten que yo también lo sea, nada más.

Por eso para llegar a encontrar ese sentido de la vida es muy importante que rompas estas primeras barreras que tanto nos condicionan, porque son como las nubes que no dejan ver las estrellas.

¿Qué te apasiona? ¿Qué miedo te lo impide? ¿Qué creencias te obstaculizan?

Escúchate.

Damián Ruiz

Psicólogo

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

DiCaprio: La fuerza de una mente poderosa

28878A muchos de los que nos gusta el cine y el show business, como a mí, y especialmente los Oscars, aunque no los veo porque no quiero sacrificar una noche de sueño, nos alegró especialmente que ganara Leonardo DiCaprio.

Iñárritu como director no me convence, tengo siempre la sensación de que hace culebrones sofisticados y le veo siempre ese lado histriónico que pretende contener pero se le escapa. “El renacido” no me parece ninguna obra maestra, simplemente una buena película, y mucho menos si la comparamos con “El lobo de Wall Street”, de una factura impecable, como casi todo lo de Scorsese. Aun así DiCaprio está muy bien.

Pero también entiendo las reservas de los críticos del actor al que consideran con dificultades para entrar en el papel todo y que maneje magistralmente la interpretación, algo así como si todo fuera controlado por su mente, más que por su vida. Una mente poderosa que le hace asumir riesgos profesionales y vitales, -ha estado a punto de morir en tres ocasiones-, y que pienso que necesita atreverse a llevar una vida plena de experiencias, a cual más original, porque es lo único que le permite liberarse de su intelecto, probablemente superdotado y capacitado para controlarlo todo.

Una persona así, aunque no lo creamos, es muy probable que sufra, y si a eso le añadimos un ego mayúsculo y una conciencia elevada, DiCaprio puede ser un monstruo que luche, en muchas ocasiones, contra sí mismo, contra la fuerza instintiva y cognitiva de la que está dotado.

Cuando Kate Winslet, su compañera en “Titanic”, le besó al saberlo ganador, no le dio un beso enamorado, fue un beso de amor y amistad, pues en la mirada de ella pude comprobar cuanto le quería, cuanto consideraba ella que merecía ese premio y, muy probablemente, cuanto conocía ese mundo interior inquieto, doloroso, fuerte y luchador de su amigo.

Leo es una fuerza superior por eso, a pesar de sus contradicciones, de sus manías de crío insolente, de su arrogancia y de su prepotencia, pero sobre todo por su entrega, por su originalidad, por ponerse el mundo por montera y por dejarse la piel para conseguir sus objetivos, y porque a veces consigue interpretaciones memorables, -ahí está esa brutal interpretación de “¿Quién ama a Gilbert Grape?” que hizo con diecinueve años-, le llegamos a querer.

Por ello muchos de los que amamos una vida con intensidad y sin miedo, nos atrevamos o no, nos alegramos de que este año el Óscar fuera para él.

Porque la existencia es de los valientes y DiCaprio lo es.

Damián Ruiz

Psicólogo y Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | 1 comentario

INSTANTS

unnamed-3

Acostumo, el poc temps que tinc per llegir, a fer-ho amb una suau música de fons, normalment poso algun canal de l’Spotify i de tant en tant descobreixo alguna joia, que no per sentida i no reconeguda, no deixa d’impressionar-me. I avui, de sobte, com una bella aparició ha començat una petita peça que en aixecar-me he descobert que era de la banda sonora de la pel·lícula “Lucía y el sexo“, un tema anomenat “Me voy a morir de tanto amor” de l’Alberto Iglesias, un excel·lent compositor espanyol.

A més aquest film es va rodar a Formentera, -qui no conegui aquesta petita illa de les Balears no sap encara a què podria semblar-se el paradís-. Vàrem tenir la sort de ser convidats durant uns dies en una casa del sud, des d’on un podia imaginar-se Àfrica a l’altre costat de la Mediterrània. M’aixecava als matins simplement amb la idea de gaudir en solitud de l’alba, sense veure cap casa, cap persona, res més que la immensitat del mar.

La Mediterrània… l’accent suau d’una vida, una copa de vi, un cop d’ullet, un ball, trepitjar descalç la platja a la primavera, un petó, una abraçada, una foguera, uns amics que s’estimen, la innocència perduda i robada amb l’amor de joventut, el surrealisme dalinià o fellinià, el Picasso de Céret, els paisatges de Cézanne, la Provença, Catalunya,… un “amour fou” impossible viscut des de la més íntima contenció, un plat de colors, i una brisa que s’esbrina quan arriba el bon temps anunciant de nou la vida que arriba a l’Abril…

Una música, aquesta, com les del Nino Rota que connecta amb un cor disposat a l’arbitrarietat, a un joc ambigu amb l’existència, a un petit i tremolós erotisme que convida a la fugida amb un desconegut o una desconeguda a qui li podries demanar la vida un instant. Un instant etern per recordar-te que no hi ha res més que allò del que un dia em puguis parlar amb els ulls humits de l’emoció.

Me voy a morir de tanto amor“…, seguiré llegint i el món cabrà en aquestes pàgines sabent que la vida omple l’existència de possibilitats, i d’instants que poden ser solament somnis.

Damián Ruiz

Psicòleg

Director de l’IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Reflexionar en Sitges

unnamed-2Damián Ruiz – Psicólogo – Director del IPITIA – www.ipitia.com

 

Este fin de semana he estado solo en Sitges, mi esposa se fue a un retiro de meditación. Me gusta Sitges porque me gusta aislarme en ambientes abiertos, tolerantes e internacionales y que estén al lado del mar. Sería feliz escribiendo en un apartamento en Nueva York o en una gran ciudad de ritmo trepidante y cosmopolita. Supongo que es por la misma razón que me calma ver, desde la distancia, un mar embravecido. Me gusta la soledad y mi orden personal en medio de cierto caos. En cambio las sociedades muy tradicionales se me hacen pesadas y no solo no me permiten la concentración sino que necesito huir de ellas. No dejo de percibir continuamente la sombra que se proyecta ante tanta normalidad. Y es que el exceso de corrección y formalidad siempre me parece sospechoso, muy sospechoso.

Sitges que es mi, nuestro, lugar de retiro, aunque tenemos allí amigos y otros bajan desde Barcelona para pasar un tiempo juntos, me permite pasear solo por sus calles, por la calle Mayor hasta llegar a la playa de San Sebastián, pasando por la Iglesia en la que nos casamos, que es mi rincón preferido. Allí escribo y leo, dos de mis aficiones, aunque estos tres días no he hecho absolutamente nada, bueno, solo acabar un par de libros, uno de ellos “El misterio de la creación artística” de Stefan Zweig. Este autor austríaco me gusta mucho aunque le reprocho una cierta fascinación por la forma estética que, en ocasiones, me parece un punto pueril. Aunque ¿quién soy yo para juzgar a un escritor de este nivel?

La cuestión es que me he dedicado a pensar… me impactaron las imágenes de refugiados sirios regresando a su país en plena guerra y desolación por la dureza del trato recibido en Europa. Es tan inhumano, tan miserable por nuestra parte, ¿qué nos merecemos? Es cierto que hay una izquierda banal y relativista que odia nuestra cultura y nuestra identidad de origen cristiano-pagana y que, con tal de diluirla, sería capaz de cualquier cosa, pero también hay una derecha intransigente y racista que no entiende que, a veces, hay que remangarse por el bien de la humanidad. ¿Tan difícil sería acogerlos con la condición de que regresaran a su país una vez instaurado un nuevo orden y la paz? Es lo que haríamos con un amigo o un familiar necesitado, ¿no?

No se trata de que se queden con nosotros para siempre, pero de eso a echarlos como despojos hay un trecho. A parte de las vejaciones y humillaciones que han sufrido, y los cinco mil niños desaparecidos en todo este trasiego en manos de traficantes de sexo infantil y de órganos. ¡No tenemos conciencia!

He pensado, también, en los ancianos que viven solos y que los pobres se esfuerzan, se venden, para parecer interesantes y generosos y que alguien les dé un poco de compañía y cariño. En una sociedad donde adolescentes caprichosos que, en ocasiones, alcanzan los cuarenta años requieren toda nuestra atención, un viejo no es más que un residuo molesto del que hay que ocuparse de vez en cuando. Por suerte creo en un orden natural de las cosas y algo en mí desea que esta civilización renazca de su decadencia o perezca definitivamente.

Y es que cuando estoy en paz, en soledad, me sale el conservador profundo que llevo dentro y eso, curiosamente, me convierte en radicalmente progresista a nivel humanitario.

Porque escriba lo que escriba, diga lo que diga, y sienta ternura y aceptación por todas las personas, sea cual sea su condición, no dejo de estar firmemente convencido de que, más allá de las modas, más allá de todas las distorsiones que la pedagogía trivial pretende imponernos, hay verdades universales e intrínsecas al ser humano que, hoy en día, pueden ser escuchadas, por ejemplo, en boca de ese hombre que se ha dado en llamar Francisco.

Hay que ser muy valiente para no confundir la verdad con la basura, puesto que la primera se presenta sencilla y sobria mientras que la otra está envuelta de todo tipo de lujosas banalidades, pero una lleva a la paz interior y la otra al permanente y merecido desasosiego.

Sitges es mi pequeño paraíso, menos en verano, que procuro ni asomarme por allí.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Joy

JenniferLawrenceJoyPoster

En tiempos de decadencia, de aldeanos exaltados, de bolivarianos maquiavélicos y de invasiones bárbaras (y no me refiero a los refugiados sirios, gente formada y civilizada en su gran mayoría) aparece de vez en cuando una de esas películas que, sin ser una obra maestra, ni pasar a los anales de la historia, te lleva a conectar profundamente con lo mejor del ser humano: su capacidad de superación y la consecución de sus objetivos.

Cierto es que la idea de “self-made man/woman” siempre me ha parecido fascinante y si a ello se le añaden valores sociales liberales y sentido de la responsabilidad y la solidaridad entonces ya puedo ponerme a aplaudir. Por tanto, esta película representa todo lo que me puede gustar en la vida, y el personaje de Jennifer Lawrence, la nueva diva de la interpretación cinematográfica, lo borda.

Joy es el antídoto de, aquí copio a mi admirado Sostres, plañideras, histéricos, lagartas y reivindicativos permanentes (tanto hombres como mujeres). Joy es tremendamente femenina, tiene sentido de la justicia y un tesón y autoconfianza a prueba de todo sinsabor e infortunio. Sabe lo que quiere, sabe lo que tiene y va a por ello. No pisa a nadie, al contrario, tiene conciencia de los suyos, mucha, con lo cual se gana el favor del universo, y permanece, persiste hasta la saciedad.

Joy es todavía América, por eso a USA le quedan, mal que les pese a muchos europeos ñoños, al menos un siglo de predominancia, y a Europa de supervivencia, puesto que cuando desaparezca su protectorado ya solo existiremos como Happy Park para adultos orientales.

Por suerte todavía hay mucha gente emprendedora, con sentido social y no psicopática, que tiene como objetivo, ambiciona, un mejor futuro para sí y los suyos, con lo que proporciona a la sociedad un incremento de bienestar y calidad de vida.

El mundo es de las y los Joys, y el día que deje de serlo será porque personajillos de poca monta e ínfulas intelectuales habrán sabido llevarlo a su ruina, en esa supuesta mísera igualdad para todos en la que se penará el talento y la capacidad de esfuerzo.

Pero eso no pasará. Demasiados jóvenes llevan a Joy dentro.

Damián Ruiz

Psicólogo

Director del IPITIA

www.ipitia.com

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Tren a París

unnamed

 

Tendría yo unos veinte años, hace ya treinta, y estaba paseando con una amiga cerca de la estación de Francia de Barcelona cuando de repente le dije: “¿Cogemos el primer tren que salga? Te invito”.

Ella me dijo que sí y el primero partía hacia París, nos miramos riéndonos y le insistí en que lo habíamos dicho y había que hacerlo. Saqué los billetes (trabajo desde los diecisiete años) y nos montamos en un vagón de segunda. Transcurrió toda la noche y amanecimos en la capital francesa.

Llamamos desde una cabina telefónica (no había móviles) a nuestros respectivos padres y nos quedamos en una habitación que nos dejaron muy barata en un hotel céntrico porque estaba recién pintada y apestaba.

Pasamos todo el día siguiente y regresamos de nuevo a Barcelona. Caminamos París y lo vivimos con la máxima intensidad, creyéndonos espíritus libres y bohemios, conectando con nosotros mismos, con el otro, vibrando de plena emoción.

Seguí estudiando y me preparé mucho, a conciencia y durante años. Pero hoy en día todavía me pregunto si el trabajo terapéutico que hago con mis pacientes está más influido por todo el conocimiento teórico adquirido o por las decenas de experiencias vitales de cierta intensidad que me atreví a realizar y que me hicieron descubrir las posibilidades mágicas de la vida.

Cuando soy capaz de transmitirle a un joven la pasión por la existencia, cuando le traspaso todas las oportunidades que pueden abrirse si de verdad se lanza a ello, si cree, si siente, si libera su corazón y se permite ser guiado por su instinto, por su intuición, por el amor, por enamorarse…me siento muy afortunado.

Y es que la edad te va poniendo en tu sitio y las ocasiones ya no son tantas y muchas veces el mundo se te vuelve brillante cuando lo miras a través de otros ojos, de quien se lo desvelas, y la pasión te vuelve por minutos y quitándote años te hace joven.

Un día tuve un lapsus, estaba en sesión con un chico de veinticinco años y, conectados con una vibración similar sobre un futuro que él vislumbraba muy prometedor, de repente le dije: “Es que la gente de nuestra edad…”. ¿La gente de nuestra edad? Le doblaba los años. A lo que él, al darse cuenta de lo dicho, me dijo, no sin gran generosidad: “Sí Damián, tú espíritu también es capaz de tener veinticinco años”.

Podría, creo que podré siempre que tenga fuerzas, pasear con mi esposa, o con alguien querido, cerca de una estación y coger el primer tren que salga. Porque si no ¿qué es la vida? Una sucesión de hechos controlados que te llevan al hastío y a la rutina.

La materia sin espíritu no es nada. La materia solo es algo cuando se pone al servicio del espíritu.

Al espíritu se llega cuando uno se desprende interiormente de la materia y las emociones se subliman.

Un tren a París a los veinte años es mucho más que una locura de juventud, es el indicio de que un largo camino se aventura en tu vida.

 

Damián Ruiz

Psicólogo y Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Cáncer y Alzheimer: las plagas de occidente.

alzheimer taller barcelona

Las dos grandes plagas de Occidente son el cáncer (desconexión orgánica) y el Alzheimer (desconexión mental).

Puede que para ambos haya predisposición genética pero eso no significa que no se pueda reducir el riesgo de padecerlos, sobre todo aplicando aquello que ya sabemos, o bien porque está demostrado o bien porque hay fuertes indicios, que puede ayudar a evitarlos.

En el IPITIA vamos a realizar un taller mensual (dos horas) en sesión de mañana o tarde para ayudar a que las personas que estén interesadas conozcan cuales son las actividades, el tipo de alimentación, las vitaminas, la actitud necesaria para prevenir en la medida de lo posible el Alzheimer.

Lo impartirá Lisette Zeews, neuropsicóloga de nuestro centro.

No es un taller para personas ya diagnosticadas sino para personas sanas que quieren tomar medidas de prevención.

Una vida sana, vivida con implicación y cierta sabiduría es una buena forma de permanecer bien mientras existimos en este mundo.

Para más información pueden llamar al teléfono del IPITIA: 93 528 23 53  o escribir a info@ipitia.com

Damián Ruiz

Psicólogo y Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

La conexión erótica con la vida: ¿el secreto de la longevidad?

salir_del_puerto_tarjeta_de_felicitacion-rf21bac841fed4eaf852cecabe54d341c_xvuat_8byvr_324

Acabo de impartir la materia “Eros y Logos: Funciones psíquicas” en el máster de Psicología Analítica que organiza el Institut Jung de Barcelona y la Universitat Autònoma. Mi afán, cuando ejerzo de profesor, es que los contenidos teóricos puedan ser trasladados a la praxis terapéutica y para ello procuro que los conceptos explicados sean tan manidos que logren interiorizarse. De ahí que para finalizar elabore determinadas cuestiones en forma de preguntas que procuren la reflexión de los participantes.

Y lo último que propuse, en términos analíticos que aquí ahorraré, fue una reflexión sobre el posible secreto de una larga vida. ¿La obsesión por la salud? ¿el control de los excesos? ¿la adscripción a actividades físicas, deportivas, incluso espirituales? Sí, todo esto es importante pero hay algo “sine qua non”(sin lo cual no funciona): la conexión erótica con la existencia.

Lo erótico no es equivalente a lo sexual. La sexualidad es un apartado más del Eros, solamente uno más de los muchos que este integra y no necesariamente el más importante.

Amenazados como estamos por las dos grandes plagas de las sociedades occidentales: el cáncer y el alzheimer, deterioro físico y cognitivo respectivamente, ¿es posible prevenirlas? ¿es posible reducir el riesgo de padecerlas?

Controlar todo tipo de excesos, cuidar la salud y adscribirse a actividades físicas, deportivas y desarrollar el componente espiritual es algo muy positivo pero de nada nos servirá si….

No somos capaces de estar implicados apasionadamente por algo en nuestra existencia.

A partir del momento en que tu vida empiece a basarse en la distracción mal vamos.

¿Te has jubilado? Y ¿ahora qué? ¿A distraerte?

¿Se han ido de casa tus hijos? ¿Crees que ahora tienes más tiempo para hacer cositas?

La Dra. Kübler-Ross decía que aún en la ancianidad uno tiene que tener actividades que le impliquen y le apasionen, le motiven y que no sean una opción sino una obligación.

Mi padre al jubilarse, por ejemplo, hace ya unos cuantos años, decidió comprar olivares y fabricar aceite, ahora con casi ochenta años es lo que más tiempo ocupa su vida,  lo que le mantiene activo física y mentalmente, y lo tiene como obligación, no como distracción.

Es mejor ir a dar clases a niños de países pobres de África que levantarse cada día sin saber qué hacer. La vida pide implicación, la exige mejor dicho, si a la vida le das miedo o un exceso de duda la vida te va a responder con un drama que te vas a quedar a cuadros.

Debes tomarte tu existencia como el que coge una barca y sale de puerto con un destino que, yo creo, debe ser elegido, y evidentemente que te encontrarás de vez en cuando mala mar y tormentas, y a veces te preguntarás porque zarpaste pero te aseguro que de no hacerlo o no haberlo hecho las consecuencias serían mucho peores. Temer a la vida es invitarla a que te golpee. Asumirla con todas sus consecuencias es la mejor garantía de gozarla a pesar de los fracasos y sin sabores.

Por tanto si existe un secreto de longevidad es que estés conectado a la materia, sin descuidar el espíritu por supuesto, pero si el mundo deja de ser relevante para ti, si tu presencia en él es simplemente pululante empieza a pensar en una reconfiguración que te permita establecer otro modo de vivir porque si no la naturaleza empezará a deteriorarte y… adiós, bye, bye.

¿Qué existe predisposición genética? Por supuesto, pero no es una condena si sabes anticiparte.

Vivir de verdad, y no son necesarias experiencias extraordinarias, es la mejor forma de mantenerse vivo. Hacer como que se vive y estar todo el día pendiente de si te ha salido un grano o una arruga es la forma de comunicar a tu inconsciente de “todo lo que me queda en esta existencia soy yo conmigo mismo”… y ale… para eso ya te puedes ir.

¿Qué puedes hacer de nuevo con 40, con 50, 60, 70 u 80 años? Algo que te implique, que te motive, que te obligue, que te cueste y si es posible que te apasione. Y no me hagas un cursillo, ¡por favor!

Damián Ruiz

Psicólogo y Director del IPITIA
www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Los mitos sobre cómo se supera la adicción a la cocaína

cocaina-1

Vamos a ser realistas. Dejar la cocaína para un adicto no es fácil. Cuesta un gran esfuerzo personal y, a veces, mucho tiempo. Y sobre todo tener la capacidad de seguir a pesar de las recaídas porque producirse se producirán, con bastante seguridad.

Ya sea que te metas en un resort terapéutico, ya sea que formes parte de grupos de autoayuda, que vayas con un psiquiatra eminente (hay una costumbre en España de considerar al especialista al que vas una eminencia ¿No le conoce? No, no me suena de nada) da igual. Y da más o menos igual lo público que lo privado, el nivel de eficacia es más o menos el mismo. Porque en último término ya sea que te hagan masajitos y montes a caballo o te traten como un número en un centro de la seguridad social al final vas a tener que cuadrarte tú.

En ti, si eres adicto, recae todo el peso de la deshabituación y tú eliges tus auxiliares, ya sea el ilustre doctor no sé qué o el colega de grupo al que le pasa lo mismo que a ti. No importa, dejar la cocaína es un problema tuyo.

En mi libro “Cómo dejar, o hacer que deje, la cocaína” que no sé dónde lo vas a encontrar porque la estrategia de la editorial no es precisamente hábil, quizás en Amazon, explico todo esto de una manera más detallada.

Se dice por otra parte que dejar la coca requiere de unos seis años en el peor de los casos, siempre y cuando la persona insista e insista. Porque al principio todo el mundo está entusiasmado, a veces pasa conmigo como terapeuta, “¡Ya he encontrado al psicólogo-milagro que me va a sacar de esto!”. Sí, sí, ya verás lo que piensas del psicólogo-milagro en tu recaída número tres. Pero la cuestión es esa: Perseverar.

Persevera hasta la náusea, hasta la saciedad, si te caes te levantas, si tienes que hacer cambios radicales en tu vida los haces, si tienes que replantearte hasta el color del pelo lo haces también.

¿Alguien se piensa que un cerebro al que le has metido esta droga más que adictiva y tóxica te va a dejar escapar porque ahora decidas hacer footing en lugar de meterte rayas? ¿De verdad?

Te va a poner a prueba mil veces y tú te vas a tener que resistir. Porque la adicción es muy fuerte, y ya no digamos si llevas tiempo tomando diariamente.

“Pero si tengo de todo, una esposa y unos hijos maravillosos, un buen trabajo, amigos…” Ya, pero te metes diariamente un gramo, ¡qué quieres que te diga! Y sustituir ese gramo diario por salir a pasear con tu familia ya te aviso que no va a ser posible. ¿Por qué? Porque estás hiper estimulado y vamos a tener que encontrar un recambio sano pero de alta potencia.

Sobre la terapia para dejar la cocaína hay mucho mito y mucho negocio pero en realidad es como hacer dieta, ya puedes tomar veinte productos, hacer sauna, ejercicio e hipnosis, que como no comas menos no te adelgazas.

Damián Ruiz

Psicólogo y director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Cambiar la configuración

Configuraciones

Si elevas tu conciencia, tus circunstancias se modifican.

Cuanto más reactivo seas emocionalmente más abajo estarás.

Cuanto más materialista seas más difícil te será fluir en la materia.

Evoluciona a través del desarrollo del desapego, de la compasión y de la comprensión objetiva del mundo y sus flujos.

Trabaja pensando en la obra, no en ti. La obra que creas es la que te llevará adelante.

El Ego es un obstáculo, solo lo realizado responde a tu naturaleza más profunda.

En el mundo existen diferentes niveles de alma.

La inflación del Ego corresponde al más bajo de ellos.

Aprender a escuchar alimenta tu conciencia.

Aprender a empatizar alimenta tu alma.

Centrarte en la obra es el único camino de sabiduría, pues solo somos herramientas, nada más que herramientas. Quien se atribuya la obra queda envilecido.

No hace falta recordar cual es el lugar que ocupa cada uno. Si estás abajo y mereces estar arriba no sientas rabia, déjate fluir y subirás. Si estás arriba y mereces estar abajo mantener esa posición te costará mucho sufrimiento psíquico.

El mundo fluctúa permanentemente y los cambios “son” más allá de nuestra voluntad, de nuestras decisiones y de nuestras circunstancias.

Relájate y acabarás ocupando el lugar que te corresponde. Seas quien seas, estés donde estés.

Nada es por casualidad.

Solo puedes llegar a ser lo mejor que ya eres. Un ciprés nunca podrá ser un abeto, ni un manzano un peral, pero podrá ser un espléndido ciprés, un espléndido manzano.

Cambia la configuración. Sal del bucle de lo conocido. Instálate en la libertad del que está receptivo a aprender. Aprende y libérate del Ego.

Y el Yo será fuerte igual que tu posición en el mundo.

Damián Ruiz

Psicólogo y Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Cómo cambiar?

 lechuga_romana

A muchas personas les gustaría dejar de actuar de la misma manera que lo hacen siempre, dejar determinados hábitos, liberarse de sus inseguridades, de la timidez, hacer nuevos amigos…

Y gracias a eso se venden millones de libros de autoayuda y se realizan miles de cursos de fin de semana, a cual más milagroso y efectivo.

El negocio del “cambio” es uno de los más lucrativos puesto que un porcentaje elevado de la población mundial está insatisfecha consigo mismo y/o con su vida.

Pero se cometen muchos errores a la hora de enfocar dicho cambio, vamos a ver algunos de ellos:

  1. “Tú sí que puedes”.

No, no puedes si no tienes en cuenta todos tus condicionantes, por lo tanto empieza a valorarlos: estudios, familia, peso, edad, nivel económico, atractivo físico, clase social, etc. Más vale que lo tengas presente porque sino la lucha puede ser infructuosa. Todo el mundo puede cambiar pero tiene que tener muy en cuenta sus circunstancias.

  1. Los cambios se producen a través de experimentar.

Sobre todo se producen a base de persistir en una misma línea y del ensayo-error. No atreverse a fracasar es impedir el cambio. Y hacer algo una sola vez no sirve de nada, te haya ido bien o te haya ido mal.

  1. Cambiar es fácil

No, es muy difícil. Por eso la mayoría de las personas hagan los cursos de autoayuda que hagan y lean lo que lean permanecen siempre en el mismo sitio. Eso sí, todos saben lo que tendrían que hacer para transformarse pero mira por donde nunca lo hacen.

  1. La psicología positiva norteamericana

A mí me ha ayudado mucho, lo reconozco, pero es que lo he hecho, no me he limitado a leerla sino que la he aplicado hasta alcanzar determinados objetivos.

Dyer o Robbins son referentes de ella, pero si te lees sus libros como una novela no te servirán de absolutamente nada.

  1. “El secreto”

Este libro, cuya vendedora al comprarlo me comentó que era “muy relajante” (¿Qué habría entendido ella?) da las claves que ya habían escrito otros bastante tiempo antes:

Si mantienes una visualización de algo material que deseas y lo sientes como si ya lo tuvieras, y lo haces cada día, durante semanas, y una media hora cada vez que te pones, puede que lo llegues a hacer realidad.

¿Comprendes esto? ¿Sí? Pues ya has leído el libro.

La cuestión es ¿quién lo hace? Nadie, o casi nadie.

Cambiar requiere sacrificio y perseverancia en una posición incómoda que te lleve a un lugar mejor de tu vida. Como hacer dieta por ejemplo, o estudiar alemán si no te gustan los idiomas. ¿Puedes hacerlo? No, pues no te marees más, vas a seguir como siempre.

La gente que consigue fuertes transformaciones en su vida pasa por los siguientes niveles:

  1. Autoconocimiento
  2. Superación del miedo y de la inhibición
  3. Determinación
  4. Perseverancia y duración hasta integrar el cambio

¿Estás dispuesto/a sacrificarte? ¿A salir del “qué dirán”? ¿A modificar hábitos? ¿A tolerar la frustración y los errores? ¿A ser cuestionado/a?

Los cambios requieren de personalidad y carácter reafirmado en sí mismo, por eso pocos lo consiguen. Y no hay términos medios.

Damián Ruiz

Psicólogo

Director del IPITIA

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Somos complejos

8_deluge_200611-1

Para la mayoría de los demás somos un par de etiquetas que, normalmente, permanecen inmutables a lo largo del tiempo a no ser que suceda algo de intensidad considerable que les haga cambiar de opinión. Es lo que se llama economía psíquica, reducir a la máxima expresión lo que pensamos de alguien, así ya lo tenemos clasificado y no necesitamos dilucidar mucho más.

Pensemos en un político, en un artista, y preguntémonos ¿cómo es? Y nos responderemos con máximo dos adjetivos. Da lo mismo que el pobre se deje la piel, es así y punto.

La realidad es muy diferente y por suerte somos complejos y contradictorios, pasamos por ideas alternativas de la vida, nos gusta esto y lo contrario, nuestras pulsiones nos llevan hacia allí y hacia el otro lado, a veces dudamos, otras estamos completamente seguros, vivimos en un permanente equilibrio del que a veces nos caemos.

Y avanzaremos mucho cuando dejemos de considerarnos lineales, inmutables y unilaterales, y no solo como individuos sino también como humanidad. No se trata de introducir el relativismo ni la frivolidad sino una percepción más certera de nuestra realidad, de todo lo que somos.

Por eso cuando alguna persona en el transcurso de la terapia se sorprende de cosas como que se siente mucho más atraído por otras mujeres que por la suya o que aun estando casado y con hijos le despierta cierto erotismo la belleza de algunos hombres, o que no siente nada ante dramas sociales como la llegada en patera de inmigrantes subsaharianos, o que lo dejaría todo y se irá a vivir a la Conchinchina, o que las reuniones familiares le son tan interesantes como hacer fuego con dos piedras y todo esto que cuento es mucho más frecuente de lo que pueda parecer, lo que suelo reflexionar, con él o con ella, es que esto no está en contraposición a nada. Es simplemente que eso también está.

Hay una manía colectiva de ser perfectos según los cánones del conservadurismo más rancio, convencional y tradicional, y muchos, por no ser así, o por descubrir que no son del todo así ya empiezan a escandalizarse. Y ya no digamos, como pasaba antiguamente en los pueblos, si a alguien le da por saltarse mínimamente la norma, las mujeres que fumaban por primera vez o que se atrevían a dejar un novio maltratador, o los homosexuales que de no convertirse en extremadamente “mariquitas” para que la gente al tiempo que los insultaba los integrase vivían en angustia permanente, a veces con desenlaces fatales.

Aceptar la propia complejidad requiere autoconocimiento y valor, osadía y lecturas, apertura de mente y experiencias vitales. A mí me gusta la fotografía de David LaChapelle, la música de Bach, la meditación cristiana, el recogimiento espiritual, la sencillez más sobria, Nueva York, París, Andy Warhol, la paz y el amor de un matrimonio duradero, las vidas de los místicos y la de artistas contemporáneos, y todo eso soy yo también, en el sentido de que no veo ninguna contradicción, porque nada es opuesto a lo otro, todo es complementario.

Somos complejos afortunadamente y la vida, a lo largo de las diferentes etapas, nos permite ir descubriendo áreas nuevas que están en nuestra psique.

Recuerdo una señora encantadora que después de cuidar de su familia toda la vida y tras el fallecimiento de su marido decidió ponerse a esculpir, con casi setenta años, y hoy vende sus obras en galerías de cierto nivel. ¿Artista, esposa, madre…? Poliédrica.

Te propongo un ejercicio, anota todo lo que te gusta, incluso aquello que siendo lo más alejado de ti te interesa y ya verás cuantas cosas en principio contradictorias te están representando.

Damián Ruiz

Psicólogo

Director del IPITIA

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Alternativas al suicidio

images-2

Dicen algunos expertos que es mejor no abordar este tema directamente, ni siquiera hablar de él, pero es cierto que cada año hay muchas personas que cometen este acto poniendo fin a su propia vida.

Varios motivos pueden llevar a una persona a esta situación tan desesperada, una de ellas es el dolor psíquico que a veces se puede hacer tan insoportable que alguien se sienta sin fuerzas para poder seguir aguantando, otra es la pérdida de aquello más querido, sea una persona, la propia identidad o la propia dignidad, la ruina, la soledad más absoluta y tremenda, la injusticia que los demás han podido cometer sobre esa persona, la falta de un mínimo sentido de la existencia, el acoso de terceros,… El ser humano a veces está expuesto a las situaciones más adversas y terribles que uno puede imaginar y debemos entender que a veces ya no se puede más…

Pero…antes de cometer un acto así hay que valorar dos aspectos fundamentales:

  1. No hay que morir sin estar en paz, hay que reestablecer el equilibrio de psique y alma antes de traspasar a la vida inmaterial. Es por ello que es necesario arrepentirse honestamente de todo aquello que uno ha hecho mal y por otra parte saber perdonar, auténticamente también, a todos aquellos que nos hicieron mal a nosotros. Por tanto si ya es importante esto imaginemos lo que puede ser morir en un estado de tortura mental y anímica. Hay que recuperar el equilibrio aunque sea yendo a otro lugar del planeta para hacerlo.

Deberíamos ser muy conscientes de la necesidad de morir en estado de paz, de profunda reconciliación íntima con los nuestros y con la humanidad y si es posible, y aún sin ser creyentes, en confianza de un elemento superior que nos trasciende.

Lo contrario, una muerte en estado de agitación y desasosiego, tiene consecuencias muy negativas posteriores a ella, tanto para uno mismo como para los suyos.

  1. Todo lo que ocurre en esta vida tiene un sentido, absolutamente todo. Búscalo, trata de encontrarlo, con la máxima humildad y con la ayuda de hombres o mujeres sabias, que a veces se encuentran bajo la apariencia más sencilla socialmente, y que pueden tener los recursos necesarios para hacerte conectar con la zona más profunda de ti, desde donde emerge el desequilibrio, y a partir de ese momento iniciar un proceso de compensación hasta llegar a encontrar la paz.

  1. Morir a este tipo de vida para renacer de otra forma en esta misma existencia. A veces es necesario empezar de nuevo, radicalmente de nuevo. ¿Cómo es posible que alguien haya dejado a su mujer y a sus hijos? ¿Cómo es posible haber abandonado a todo el mundo que conocía? ¿Cómo ha cambiado de residencia alejándose miles de kilómetros y no quiere saber nada del pasado? Lo más fácil es explicarlo a través del egoísmo, de la frialdad, incluso de la malevolencia, pero detrás de ello se encuentra un auténtico punto de inflexión que podía ser la alternativa a morir literalmente. Empezar de cero una nueva vida es mucho más difícil de lo que uno puede imaginar, pero a veces es mejor planificar esto y hacerlo sin dar más explicaciones (quizás cuando ya esté hecho dar un aviso para que las personas conocidas no vivan en la zozobra permanente, y ya está). Las personas tienen el derecho a empezar de nuevo, radicalmente de nuevo, aunque esto suponga que nadie lo entienda o vaya a ser consideradas muy negativamente. El cambio de vida es una clara alternativa, también, al suicidio.

Es evidente que este artículo no es un tratado completo ni pretende abordar un tema tan complejo como este.

Pero para quien esté en una situación desesperada lo mejor es hablarlo. Incluso aunque uno se encuentre con estúpidos que relativizan el dolor o que aconsejan con facilidad, tarde o temprano habrá alguien a quien directamente o por recomendación llegues y ese alguien puede ser una sencilla anciana de un pueblo remoto, y que no necesita tener ni fama ni prestigio.

Habla, camina, cambia, sé lo radical que hay que ser pero en favor de la vida y así podrás morir en paz.

Damián Ruiz

Psicólogo y Psiconalista junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Fanatismo: una forma de obsesión

fanatismo

El fanático no deja de ser un individuo perturbado y desequilibrado, que se oculta, enmascara su escaso psiquismo y su debilidad tras la necesidad de acoplarse a una causa.

“La causa soy yo”, si la causa vence “Yo soy glorioso”, si la causa pierde “la culpa es de los otros”.

Se escudan en la causa para vivir una vida sin la cual no habría nada más que pura miseria de alma. La causa se convierte en el todo, tal que gran complejo psíquico que atrapa pensamiento y emociones, y donde apenas queda espacio para la elaboración, para la empatía, para “ser” humano. Todo lo categorizan en estar a favor o en contra de la causa y valoran a los demás en función de ello.

En la extrema izquierda, en la extrema derecha, en el nacionalismo más radical, en el extremismo religioso, en todo ello se encuentran los fanáticos. Los que creen que si la causa no vence ellos no son “nada ni nadie”, por eso entregan toda su energía a ella, por eso son capaces de cualquier cosa, de cualquier conducta patológica, de cualquier histrionismo, de todo tipo de perversiones y sobre todo de cualquier forma de manipulación a la hora de analizar la realidad, la historia, el presente y el futuro.

Los fanáticos, a partir de los veinticinco años, por poner una edad y excusados por la juventud, son enfermos mentales y sobre todo son individuos peligrosos.

Las sociedades abiertas, democráticas y liberales deben y tienen la obligación de poner coto férreo a las acciones de todos estos individuos y grupos que a través de su íntima exaltación, de su odio, de su desequilibrio pueden poner en riesgo la convivencia de los seres civilizados.

Ante el fanático individual, psicólogos y psiquiatras, ante los grupos de fanáticos, ley y justicia.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Las grandes historias de amor

pareja-ancianos

Dicen que habrá que empezar a acostumbrarse a tener tres o cuatro parejas estables a lo largo de la vida, dicen que mejor no comprometerse excesivamente para no ser decepcionado, de no compartir cuentas, de que cada uno tenga su terreno propio e inexpugnable, de mirar al mundo con ojos de desconfianza… y no perderse experiencia alguna.

Pero ¿no será mejor pagar el precio de una mala relación sin perder la fe en los vínculos fuertes? Porque de no ser así ¿Qué existirá entonces en ti cuando seas anciano? Relaciones efímeras sin apenas huella en el corazón.

El mundo está lleno de estímulos cada vez más interesantes, de mujeres y hombres fascinantes, de posibilidades abiertas, de transgresiones cercanas. Pero las caricias a medida que los años pasan cobran una dimensión mucho más humana, la ternura profundiza en el ser y un sentido que te traspasa va explicándote las esencias de la vida, lo bello que fue todo lo vivido, incluso lo soñado que no se llegó a cumplir.

Miro la dignidad de esos ancianos, que han permanecido, y viejos se toman la molestia de ponerse guapos el uno para el otro, quizás con pocos años de vida por delante y que todavía se tratan con ese respeto y delicadeza de la primera época, cuando la pasión emergía en cada encuentro, cuando las horas sin el otro se hacían eternas. Ahora que caminan esforzándose para mantenerse erguidos y que en su fuero interno saben que no les queda mucho para despedirse y abandonarse al infinito, a esa desconocida eternidad de la que nada se sabe, y en la que uno cogerá la mano del otro procurando que el desconsuelo no se perciba demasiado desazonado en ese último instante que vale por toda una vida.

Ahí la existencia se encara y pregunta si mereció la pena la apuesta de estar siempre juntos, si no podría haberla o haberle cambiado por alguien más joven, más guapa/o, más interesante, si aquel perdón quizás inmerecido o si el enfado que duró una semana no fueron más que refuerzos que apuntalaban la construcción de la pareja.

De todas las cosas que me explican en el espacio de las sesiones terapéuticas las que más me enternecen son aquellas que tienen que ver con los hijos que no llegan o con las relaciones de pareja cuyo fin se vislumbra, ya sea por causas naturales o por hechos imprevistos que ponen fin a años compartidos.

  • A los amoríos pasajeros, para el que esto escribe, les doy tanta importancia como a la pérdida de un clip.-

Idolatramos todo tipo de personajes, ricos y famosos, pero la verdad de todo reside en esa pequeña sencillez de una pareja de ochenta años que torpemente baila y que en el brillo de la mirada del otro reconocen la juventud y el adiós cercano, quizás para siempre, y las fuerzas les mantienen dando pequeñas vueltas alrededor de esa gran historia de amor, la que supieron conservar y con la que se irán despidiéndose:

  • ¿Te acuerdas? – y el otro cerrará los ojos.

 

Damián Ruiz

Psicólogo

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Terapia de Trastornos Obsesivos en Milán

17 y 18 de Octubre de 2015

Milan_hero

Desarrollé la Metodología AFOP® (Activación y focalización pulsional) para el tratamiento de los Trastornos Obsesivos hace ya varios años y desde entonces he tratado a decenas de personas con TOC, algunos casos graves y crónicos, con resultados mayoritariamente muy satisfactorios. Eso está convirtiendo nuestro centro, el IPITIA de Barcelona en un lugar de referencia internacional en el tratamiento de los trastornos obsesivos.

Los días 17 y 18 de Octubre, Marco De Colle (Schio, Italia), psicólogo del IPITIA y yo estaremos en Milán dando a conocer esta metodología a todas aquellas personas que quieran realizar una primera sesión terapéutica con nosotros.

Damián Ruiz

Director y Psicólogo IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | 5 comentarios

Sobre la homosexualidad (y el TOC)

trastornosobsesivos

Escribo y subo artículos o post referentes a la homosexualidad porque es uno de los contenidos más frecuentes de personas con Trastorno Obsesivo: el miedo a ser gay o lesbiana.

De entrada para mí como psicólogo, como analista junguiano y como persona, la homosexualidad es una condición natural de la humanidad en una proporción aproximada del diez por ciento, es como ser pelirrojo, tener los ojos verdes, medir más de 1.90 cm. o tener dotes especiales con la guitarra eléctrica. Para los que crean que no es natural, dos cosas, la primera que sí se da en muchas especies animales en estado de libertad y en su propio hábitat, y la otra es que hay prácticas sexuales, como la felación, que según ese criterio estricto no se produce en la vida salvaje y por tanto tampoco serían naturales.

En Europa afortunadamente cada vez está más normalizada pero por mucho que se normalice o se visualice nunca pasará de ese diez por ciento como máximo. En los países musulmanes está prohibida y en Latinoamérica se vive como una condena, el peso de la Iglesia Católica hace que la mayoría de homosexuales vivan sus tendencias como un martirio y las familias contribuyen a poner peso moral sobre las espaldas de quien se auto descubre como tal.

Además en la medida que una sociedad acepta la pluralidad de sus miembros el afeminamiento disminuye porque no hace falta expresarse de forma histriónica para ser aceptado por el entorno.

Dicho esto sobre la normalidad de la homosexualidad, ¿por qué se producen trastornos obsesivos de contenido homosexual?

La mayoría de los que los padecen piensan que son gays que no se aceptan y están todo el día comprobándose. ¿Cómo lo hacen? Viendo porno gay, mirando fotos de chicos guapos y tratando de notar si sienten algún tipo de excitación sexual. Como normalmente cuando uno se focaliza sobre un punto determinado de su cuerpo puede llegar a notar una especie de corriente o cosquilleo vinculado a una pequeña alteración nerviosa, acaba creyendo que sí, que esa ligera corriente que pasa por el pene y los testículos es debida a una tendencia homosexual que les confirma que lo son.

No amigos. Si uno se focalizara en su zona genital mientras mira un documental sobre cómo crecen las lechugas en una huerta acabaría teniendo la misma sensación. Y eso ¿qué significaría? ¿Quizás una atracción erótica inconfesable por la lechuga?

Entonces ¿qué se oculta tras un trastorno obsesivo de contenido homosexual? Una represión muy fuerte de dos cosas fundamentalmente: de la falta de valor y de la sensibilidad.

En mi libro “Liberar al mono, rescatar a la princesa”, de venta en Amazon, trato sobre estos dos aspectos y cómo desbloquearlos. El miedo es la emoción más importante que alimenta la ansiedad que, a su vez, produce la sintomatología obsesiva. El miedo también inhibe la expresión auténtica de la personalidad y hace que quien lo sufre pueda quedar bloqueado mentalmente y atrapado en un bucle del que cree no tener salida.

¿Ha habido algún paciente que teniendo TOC homosexual fuera realmente homosexual? En realidad no, lo que ha habido es homosexuales que no querían serlo aunque sabían que lo eran. Y ¿por qué lo sabían? Porque se habían enamorado de hombres o habían tenido sueños eróticos (durmiendo) con ellos. Por tanto eso no era TOC homosexual, eso era homosexualidad reprimida.

Los TOC de contenido homosexual no sienten atracción sexual por personas de su mismo sexo aunque sí atracción estética.

Sí, pero todos podemos reconocer un hombre atractivo.

Sí, pero no todo el mundo tiene la capacidad de quedarse impactado por la belleza del David de Miguel Ángel o por el rostro de James Dean, porque eso representa un nivel de sensibilidad estética muy elevada que trasciende el deseo sexual para convertirse en energía sublimada por la impresión derivada de la belleza.

Por tanto si eres un hombre heterosexual y te conmueve la belleza o la perfección física de otros hombres y eso te lleva a entrar en conflicto y pensar que puedes ser gay, solo significa una cosa:

Tienes un espíritu elevado, delicado y probablemente con capacidad de disfrutar del arte y la creatividad. Nada más. Te van a seguir atrayendo a nivel sexual exclusivamente las mujeres. Pero tu sensibilidad no la vas a poder seguir teniendo encarcelada.

Damián Ruiz

Psicólogo

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | 17 comentarios

Senegal cierra sus fronteras

AFRICa-360x240

Desde que Lluís Llach, nuestro cantautor nacional, anunció que en caso de no ganar el independentismo en Cataluña se iría a vivir a Senegal ha cundido el pánico en el país africano.

Se habla de disturbios en la calle y de manifestaciones de protesta. Hay un vídeo en el que se muestra los efectos que tuvo uno de sus recopilatorios sobre una familia autóctona. De trabajadores afanosos pasaron a no poder moverse del lugar en el que estaban sentados mientras sonaba la música. No ha habido manera de recuperarles y su estado de catatonía preocupa a las autoridades del país que temen una posible expansión de este trastorno en caso de que el dicharachero cantante decida trasladarse.

La OEA, Organización de Estados Africanos, ha emitido una nota al gobierno español solicitando que dedique todos sus esfuerzos a negociar con el gobierno catalán para encontrar una salida a tan preocupante situación. Canciones como “La gallineta” han tenido una mención especial en dicha solicitud puesto que se sabe que genera delirios extáticos en ciertos sectores del nacionalismo catalán pero no se conocen los efectos que pueda producir en una población no acostumbrada a ritmos tan trepidantes.

Se ha sabido también que hay vigilias nocturnas donde cientos de personas hacen corros con velas para implorar que Cataluña consiga la independencia.

Las autoridades, por su parte, han decidido iniciar una campaña de vacunación musical en todo el territorio del país haciendo sonar por altavoces situados en los espacios públicos algunos segundos de sus canciones. No hay todavía muestras significativas de los efectos producidos pero sí se sabe que se ha incrementado considerablemente el número de personas que visitan las urgencias médicas.

En Cataluña, por contraste, hay quien siendo radicalmente independentista ha decidido cambiarse al unionismo para forzar dicha salida del país.

-Un toque de humor para momentos de incertidumbre que esperemos se canalicen de forma sensata y racional. Y algo más, su “Amor particular” me parece una de las más bellas canciones de amor compuestas-.

 

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

El orgullo o la nada

leon-31No hay tensión, ni enervación, ni espíritu, ni excelencia…

¡Ay, pobrecito…! ¡Qué lástima!

Culpables como somos de todo, de todo lo que sucede en el mundo, de la historia completa de la humanidad… no hay nada por lo que no nos debamos martirizar.

Europa se arrastra cual parque de atracciones con la torre Eiffel de icono mientras sus habitantes se atomizan, se desintegran perdidos en la neurosis autorreferencial.

¿Qué fue de los imperios? ¿De los nuestros? Y ¿de la mentalidad que les acompañaba?

¿Qué fue del honor? ¿Del ansia de conquista?

¿Te has depilado el culo? ¡A las chicas no les gustan los culos peludos!

¿Dónde están los símbolos, los ritos, la energía primaria canalizada en el culto a los ancestros, en el amor por La civilización?

¿Dónde está el fuego?

Himnos vibrantes, paisajes aguerridos, silencios respetuosos… ¡El Rey ha muerto! ¡Viva el Rey!

¡No digas eso, se pueden ofender!

Todo el mundo se ofende, el lenguaje sufre una dictadura forzosa que permite la autodestrucción colectiva.

Se impone bajar la cabeza por el lamento obligado.

Ya no hay águilas, ni leones, ni tigres, ni siquiera caballos de pura sangre, no quedan lobos,… solo ratones y conejos, nada más.

Recuperar el orgullo o la nada.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Catalunya ens espera

interior_simbols_bandera

Si algú segueix el meu blog (www.comprendernos.com) haurà esbrinat, no és difícil, que no sóc independentista, i per tant no votaré cap de les dues llistes que ho són. Però el meu unionisme no significa, i no és perquè em vulgui excusar, que vulgui una Catalunya castellana, al contrari, sóc molt partidari de la defensa de les cultures autòctones i per tant de la llengua i la identitat pròpia del nostre país.

En tot cas el que em preocuparia seria la divisió de la nostra societat, això és quelcom que no ens podem permetre, passi el que passi serà conseqüència d’un conjunt de forces, entre elles els ciutadans catalans, que interactuaran i que donaran pas a una nova realitat diferent i que probablement suposarà canvis, alguns importants. Hauríem de saber tots que aquestes dinàmiques poder ser visibles pels vots, o pels conflictes entre els governs, però hi ha alguna cosa latent que empeny cap a una determinada direcció i les resistències faran que esdevingui un moviment psíquic col·lectiu amb evidències conductuals que ens sorprendran.

No serà gens fàcil per tots mantenir la cohesió però ho hem de fer. Catalunya de cap de les maneres es pot desmembrar perquè el que succeeixi no serà producte d’una meitat o de l’altra, ho serà de tots.

Com ja he dit en altres ocasions a mi m’agradaria que Espanya tingués el rigor d’Alemanya i la nostra comunitat fos la seva Baviera, però per qüestions climàtiques i culturals això és molt difícil. Al conjunt de l’estat li costa molt sortir d’una cosmovisió massa arcaica i a Catalunya li costa ser una mica més estricta, pel meu tarannà la trobo tova i lànguida i a més revestida d’una amable condescendència. I en utilitzar el terme “estricte” del que parlo és d’una defensa més forta de la seva identitat i també de superar aquesta necessitat poruga de caure bé a tothom.

El futur potser ja està escrit, perquè no serà res que energèticament no sigui ja en aquests moments, i nosaltres, els catalans, estem abocats a viure tot un seguit d’experiències col·lectives que tindran l’efecte del vaixell en mig de la tempesta. Ens en sortirem, i passi el que passi no ens hem de sentir ni els uns ni els altres guanyadors ni perdedors d’aquest nou repte, hem de continuar units i treballant pel bé de tots, pel bé de la humanitat.

Damián Ruiz

(Castellano)

Si alguien sigue mi blog (www.comprendernos.com) habrá descubierto, no es difícil, que no soy independentista, y por lo tanto no votaré ninguna de las dos listas que sí lo son. Pero mi unionismo no significa, y no es porque me quiera excusar, que quiera una Cataluña castellana, al contrario, soy muy partidario de la defensa de las culturas autóctonas y por tanto de la lengua y la identidad propia de nuestro país.

En todo caso lo que me preocuparía sería la división de la sociedad, esto es algo que no nos podríamos permitir, pase lo que pase será consecuencia de un conjunto de fuerzas, entre ellas los ciudadanos catalanes, que interactuarán y darán paso a una nueva realidad distinta y que probablemente supondrá cambios, algunos importantes. Tendríamos que saber todos que estas dinámicas pueden ser visibles por los votos, o por los conflictos entre los gobiernos, pero hay alguna cosa latente que empuja hacia una determinada dirección y las resistencias harán que se convierta en un movimiento psíquico colectivo con evidencias conductuales que nos soprenderán.

No será nada fácil para nadie el mantener la cohesión pero lo tenemos que hacer. Catalunya de ninguna de las maneras se puede desmembrar porque lo que suceda no será producto de una mitad u otra, será de todos.

Como ya he dicho en otras ocasiones a mi gustaría que España tuviera el rigor de Alemania y nuestra comunidad fuese la de Baviera, pero por cuestiones climáticas y culturales esto es muy difícil. Al conjunto del Estado le cuesta mucho salir de una cosmovisión demasiado arcaica y en Catalunya le cuesta ser un poco más estricta, por mi caracter la encuentro blanda y lánguida y además revestida de una amable condescendencia. Y al utilizar el término “estricta” del que hablo es una defensa más fuerte de su identidad y también de superar esta necesidad miedosa de caer bien a todo el mundo.

El futuro puede que ya esté escrito, porque no será nada energéticamente que no sea ya en estos momentos, y nosotros, los catalanes, estamos abocados a vivir una serie de experiencias colectivas que tendrán el efecto de un barco en medio de una tempestad. Saldremos de ésta, y pase lo que pase no nos tenemos que sentir, ni unos ni otros, ganadores ni perdedores de este nuevo reto, tenemos que continuar unidos y trabajando por el bien de todos, por el bien de la humanidad.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Cómo será Europa?

siluetas_gente_corriendo_21962358_xxl

Europa será multicultural, neoliberal, tecnológica y se hablará mayoritariamente en inglés.

Ya se pueden poner como quieran los izquierdistas solidarios, los puristas de la identidad europea y los defensores de la tradición, no va a servir de nada.

Europa será un mercado abierto donde los profesionales cualificados formarán sus clases medias, los empresarios avezados sus élites y el resto sobrevivirá con medidas paliativas orquestadas por los estados para que no molesten.

La destrucción de Siria, por ejemplo, va a llenar nuestro continente de cuadros medios. Hay que recordar que Siria era un país muy digno, con universidades de nivel y gente muy preparada, además de ser civilizados y limpios (para mí es lo que mide la categoría de una sociedad, como un país tenga muchos sitios exóticos y sean guarros en cuestiones higiénicas ya se lo pueden comer con patatas, y lo siento pero se puede ser pobre y pulcro).

También es cierto que hay zonas de Europa que no saldrían adelante ni que cada día pasaran avionetas lanzando millones de euros por el aire, y como estos lugares ya se dan por perdidos porque el costumbrismo, el qué dirán, los vínculos familiares asfixiantes, la inhibición y la necesidad continua de apego (vamos como los clanes de babuinos) impiden su evolución pues se prefiere importar gente dispuesta a luchar y a hacer lo que haga falta para prosperar en la vida, que al fin y al cabo revierten en la mejora de la sociedad.

Porque en realidad que aporta más a una empresa o a una universidad ¿un libanés doctorado en matemáticas o un paleto autóctono que todo el día te está hablando de su primo?

El mundo se va globalizando y hay que prepararse para ampliar nuestro espacio físico y psíquico, para trabajar fuera, una temporada o siempre, para estudiar fuera, para mí debería ser obligatorio al menos un año, y para competir con gente de todos los lugares y todas las culturas. Tu jefe puede que sea alemán o jordano, y puede ser que en un futuro parte de tus mejores amigos no hablen español. Esa es la realidad que viene.

Un mundo donde la igualdad entre hombres y mujeres será cada vez mayor, donde las orientaciones sexuales no estarán cerradas ni etiquetadas ni a nadie le importarán más allá de que le gustes, donde la raza y la religión no serán factores importantes, y donde esta última se vivirá de forma privada o en templos distribuidos y mezclados por todos los territorios.

La amistad empezará a ser tan importante o más que la familia puesto que la gente acabará creando grupos vinculados por intereses y afectos comunes. Es evidente que todo esto topará con muchísimas resistencias pero el progreso en esta dirección es imparable.

Si quieres un consejo, aprende inglés hasta que puedas conversar con fluidez, especialízate, no es necesario que pases por la universidad pero tienes que estar vinculado a una profesión, y abre tu mente, “open your mind” como dicen los americanos.

El futuro que viene es estimulante y atractivo pero las redes que sustentan las caídas tendrán el agujero cada vez más ancho, por mucho que el populismo de izquierdas se empeñe en hacerlo estrecho. Por lo tanto: o para arriba o para abajo. No habrá más alternativa.

Un mundo global será cada vez más competitivo y no serán los países sino las grandes empresas las que dominarán la mayoría de cuestiones legislativas, y los individuos seremos productos en toda su dimensión y quizás, debido a ello, aprenderemos a asociarnos libremente de una manera más cohesionada para poder apoyarnos mutuamente en caso de necesidad.

¿Positivo, negativo? No opino, personalmente soy suficientemente flexible como para adaptarme a los cambios. ¿Me gustan? Me preparo para ello.

 Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

El despertar

Sensualidad-2

Echo de menos de mi juventud la capacidad de transgresión, el espíritu de aventura sensorial que me acompañó durante algunos años, mientras trabajaba y estudiaba, y sobre todo esa tendencia innata, pulsional, a acercarme a la belleza. Eran los años en los que descubrí el mundo, en su sentido más simbólico, en su significado más sublime.

Reconozco que, aunque amante del sexo, donde verdaderamente sentía placer era en los juegos de seducción, mejor dicho en los juegos de seducción prohibidos por mí, en aquellos en los que las circunstancias complicaban o hacían difícil el encuentro, ahí se producía el misterio, la tensión, la magia de lo que en lugar de consumarse de forma inmediata debía esperar. A veces eternamente.

La prohibición no era moral, puesto que el deseo estaba presente, sino casi deseada. Hacerlo difícil para sublimar, hacerlo casi imposible para sentir la máxima pasión.

Descubrí también las ciudades y los libros, y una personalidad radical en sus apreciaciones, en sus gustos, que demasiado tiempo tuvo que adaptarse al denominador común para ir avanzando en sus deseos de auto conquista.

Me abrí al mundo, antes de cerrarme casi para siempre, y disfruté de esa sensación que tienen aquellos que se entregan a la vida, una especie de mágico fluir, en lo que casi todo te acompaña, donde parece que la existencia te lleve de una situación a otra aprendiendo a experimentar, a jugar, a conocer, a saber. Hice amistad con mujeres y hombres de todas las edades y de diferentes clases sociales, me invitaron a fiestas y las disfruté, siempre con un punto de pudoroso temor que me salvó, probablemente, de traspasar límites de los que luego, a lo mejor, me hubiera arrepentido. Conversé, reí, bailé y llegué hasta algún que otro personaje que me abrió su interior.

Ahora, todo que sigo siendo el mismo, la vida presenta otras circunstancias y aunque ayudar a liberarse del sufrimiento psíquico, a auto descubrirse, a desplegar el talento, la belleza, que lleva una persona en germen, es una de las más gratas tareas que puede ejercer un ser humano, reconozco que echo de menos, -quizás no es más que melancolía-, esos momentos en que mis sentidos empezaron a despertarse, en que mis ojos brillaban de emoción al llegar a una ciudad europea después de un largo viaje de autocar, en los que con algunos amigos nos emocionábamos por alguna extravagancia planeada que sí solíamos llevar a cabo.

La vida, a partir de cierta edad, se pone seria, muy seria, y cómo me dijo un astrólogo en mi primera juventud: “Tendrás que ayudar a tanta gente que apenas disfrutarás de tiempo para ti”, y en ese momento en que vivía pendiente de mis salidas nocturnas de fin de semana esa frase me sonó tan fuera de lugar que apenas le hice caso.

Por eso echo de menos la imprevisibilidad, la falta de planificación, lo innecesario de la eficacia, el afecto espontáneo, lo inmediato, la informalidad, la belleza de aquellos años representada en tantas y tantas cosas, en tantas personas, y con ello esa magia que, a veces, se instalaba en uno.

Ese mundo menos racional y mucho más erótico, en el amplio sentido de la palabra, en el que todo era más verdad, más auténtico, más sencillo y que a veces pienso que ya solo puedo ayudar a que otros lo descubran.

O no.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | 1 comentario

Radical Sessions (RS) Trastornos Obsesivos y Ansiedad

Liberar-iPhone-por-IMEI

en la línea de la Metodología AFOP® para el tratamiento de los trastornos obsesivos y la ansiedad

 

A medida que iba avanzando mi trabajo terapéutico con pacientes con trastorno obsesivo o con ansiedad grave he ido siendo consciente de aquello que resulta verdaderamente transformador.

La persona con TOC tiene un nivel de inhibición de la agresividad muy elevado, condicionado fundamentalmente por el miedo, pero no es una cobardía actual, es un temor intrínseco arrastrado desde los años de infancia y adolescencia, muchas veces por causa de humillaciones, abusos físicos o psicológicos recibidos, también por sobreprotección u otros factores que he podido detallar en otros artículos así como en mi libro “Liberar al mono, rescatar a la princesa”.

De ahí que una de las líneas terapéuticas fue empezar a trabajar físicamente con la expresión de esa rabia, pero también con la conexión con el propio eros, con el cuerpo, algo completamente disminuido en muchos pacientes. También con las emociones y con la capacidad de conectar con la propia visceralidad. Eso se fue convirtiendo en el principal motor de cambio. De tal modo que no dudo en afirmar que fue y es el componente principal de la curación en muchos casos.

Pero también es cierto que no sirve para todo el mundo, ¿por qué? Porque en primer lugar se necesita una dosis fuerte de confianza en el vínculo terapéutico y por otra parte porque la persona debe estar psíquica y mentalmente preparada, y posibilitada, para introducirse en este tipo de movimiento terapéutico.

Por poner un ejemplo cercano del tipo de trabajo que se haría en estas sesiones podríamos acercarnos a lo que serían los “ensayos” de los espectáculos de “La fura dels Baus” (búsquenlo en youtube). Se trata de un proceso instintivo, visceral, que trata de conectar con aquellos aspectos más profundos que bloquean las pulsiones y desencadenarlos.

Para poder trabajar terapéuticamente de este modo es necesario pasar por una primera (a veces dos) entrevista diagnóstica con uno de los psicólogos del centro en la que se valorará si la persona es apta, y en su caso es conveniente, para seguir este trabajo de alta intensidad.

En un futuro introduciremos las Radical Sessions grupales.

Las personas interesadas pueden ponerse en contacto con nosotros a través del correo o del teléfono que aparece en la web: www.ipitia.com

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

De viejos, perros y niños

perrodaliniano

El grado de patología de una sociedad se puede medir por tres factores: el nivel de sobreprotección de los críos, el de marginación de los viejos y el de humanización de los perros.

En la nuestra se dan los tres en grado considerable.

Yo entiendo que los viejos son cansinos, y que de no tener demencias y estar más o menos sanos, hay que procurar domesticarlos para que no te den la tabarra continuamente, porque claro, que la abuela te explique por mil quinientas treinta y seis vez como se cayó un día ventoso en el parque pues fatiga pero de eso a arrinconarla tal que florero de los chinos hay un gran trecho.

Los ancianos, de estar bien mentalmente y con los esfínteres controlados, deberían permanecer en el seno de la familia y participar en su convivencia, pero sin mucha tontería porque amor hay que darles, por supuesto, pero también tienen que aprender a dejar oxígeno para los demás.

Respecto a los niños, qué voy a decir, una gran mayoría son tal que monos sueltos en la selva pero en el ámbito del hogar. Como ahora los padres, desde que la pedagogía progre los ha convertido en sumisos de sus pequeños tiranos, tienen que irse con mucho cuidado, prefieren optar por la condescendencia permanente y a esperar a que se les diagnostique un TDA, Trastorno por déficit de atención, que ya con la medicación se pondrán en orden.

Y qué decir de los perros… Sé que esté es un tema que puede herir muchas susceptibilidades porque hay perros que tiene un vínculo muy fuerte con sus mascotas y no me gustaría escribir nada que pudiera llegar a oídos del can y crearle un conflicto de identidad. Un perro debe saber también que la persona que le acompaña necesita relacionarse con otros miembros de su especie, por eso estaría bien que en una conversación le pudiera recomendar salir a pasear con humanos. Las mascotas de los perros también deberían poder interesarse por el dolor ajeno así como el sufrimiento que acompaña a una buena parte del planeta. Si eso ocurriera desarrollarían un mayor nivel de conciencia y la relación se haría un poco más natural, menos tontuna.

Pero bueno, siempre quedará París, donde la mitad de sus habitantes está divorciado y vive solo…con su perro. Maravillosa sociedad.

Este es un artículo breve porque ninguno de los sujetos en cuestión me apasiona en estos momentos, aunque hay niños adorables, ancianos buenos, prudentes y sabios (de esto último poco, no nos engañemos) y perros que no molestan.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

“Yo” como único tema de conversación

big_98

Decía el humorista Pepe Rubianes, ya fallecido, en uno de sus monólogos que en una conversación solamente le interesaba cuando hablaba él y cuando lo hacía el otro, él se ponía a silbar.

Todos conocemos a personas que solo hablan de sí mismas, todos lo hacemos en algún momento u otro, pero me refiero a aquellos que se tienen por único tema de conversación.

Además sabes que cualquier otra argumentación será breve y a modo de prólogo sobre el taladro que te van a pegar hasta que no consigas liberarte, escabullirte, de su tan insigne presencia.

El parlanchín egocéntrico responde a la divisa de “hablo, luego existo” con un plus: “hablo de mí, luego existo para mí”. Porque en realidad detrás de todo ello hay un profundo sentimiento de insignificancia normalmente acompañado por un fuerte complejo de inferioridad.

Hablar de sí mismos y de sus circunstancias representa crear una narración de la que ellos mismos son relatores y escuchantes. Es decir se revelan al mundo para tener percepción de estar vivos, de ser algo para los demás.

Es evidente que son cansinos hasta decir basta pero, como por otra parte, tampoco necesitan que les escuches, simplemente que pongas cara de hipnotizado mientras parlotean, eso te puede permitir estar en tu mundo mientras discursan sobre la última hazaña conseguida en su heroica vida, por ejemplo, haber puesto la lavadora sin ayuda de nadie.

Todo lo que hacen o consiguen te lo transmiten como un hito histórico, si no hubiera nacido, en su modo de verse compensatorio, su familia no se habría podido alimentar. El mundo gira gracias a ellos y a sus logros.

Antiguamente, y hoy todavía, en algunos pueblos todavía son audibles conversaciones de este tipo:

  • A: Pues yo el otro día….
  • B: Pues mira, yo…
  • A: Me vas a decir a mí que tuve que…
  • B: Si eso no es nada, yo iba con…

Después de los puntos suspensivos el otro ya ha dejado de escuchar y espera impaciente que acabe para seguir con lo que verdaderamente importa: lo que él dice.

En los ambulatorios de la Seguridad Social donde muchos jubilados pasan las mañanas, y los médicos pierden su tiempo haciendo de “escuchadores oficiales”, se oyen las típicos diálogos de a ver quien está más enfermo, empiezan por un uñero y de seguirles la línea argumental habría que ponerles en la UCI.

  • A: Pues a mí me sacaron un grano y resultó ser un hermano siamés que no se había desarrollado.
  • B: Uy pues si yo te contara, a mi me dijeron que de seguir así me quedaría coja y ya ves, me dieron unas gotas, y hago surf.

En todo caso cuando el “Yoismo” está muy presente el psiquismo es pequeñito porque no permite la posibilidad de integración ni de elaboración de contenidos que no sean autorreferenciales, no hay mayor complejidad que el sucesivo relato descriptivo de hechos en los que el narrador se hace presente a través del lenguaje emitido. Este tipo de personas tienen dificultades en elaborar un pensamiento complejo que no sea aplicado a una determinada realidad concreta. Todo remite a ellos y es muy difícil que permanezcan más de un breve tiempo atentos a un objeto externo. Es casi imposible modificar esta realidad y aquellos que lo pretendan se darán cuenta que sus esfuerzos son infructuosos y aunque les estés haciendo una confesión íntima sobre algún aspecto sustancial de tu vida ellos lo procesarán consigo mismos como protagonistas, por ejemplo un amigo le dice a otro:

 

  • A: Te tengo que decir que voy a dejar el trabajo, a mi esposa, mis hijos y me voy a fugar con “Raquel” a Hong Kong.
  • B: Pues yo no lo haría porque si lo hiciera después me sentiría muy mal, y mi mujer no me lo perdonaría nunca.

Todo es así.

Si tienes alguno de estos en tu entorno, ya te puedes ir acostumbrando a que mientras no estés sordo/a y respires ya le vales como interlocutor/a. Algunos te permiten pronunciar un par de palabras en medio de su discurso, no mucho más porque se ponen nerviosos.

También hay que decir que si intervienes excesivamente pueden empezar a sentirse cuestionados, y ya no te digo si tomas la palabra más de un minuto, entonces lo más probable es que desaparezcan de tu vista.

Siempre he pensado que la única forma terapéutica aplicable sería obligarles a convivir en un espacio físico durante un tiempo, ¿cómo lo harían? Es un misterio que la psicología todavía no ha conseguido resolver.

Si eres uno de ellos ten piedad de los demás, y si eres la víctima te aconsejo que desconectes interiormente y vayas haciendo tareas porque tampoco se van a enterar.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Razones por las que no soy independentista (catalán)

97856757

Vaya por delante dos afirmaciones. La primera que una buena parte de mis familiares, amigos y examigos son independentistas y/o de izquierdas. Yo no soy ni lo uno ni lo otro pero tengo un enorme respeto por sus posiciones.

La otra es que como psicólogo no solo respeto, por supuesto, sino que he tenido pacientes de todo tipo de ideologías, algunos muy opuestas a las mías, con los que no solo he empatizado sino que además me han parecido extraordinariamente inteligentes en la defensa de sus postulados.

Pero en democracia existe el derecho a opinar y sobre todo a sentir de otra manera.

Y justamente ese es el gran parámetro en el que me baso: No lo siento.

No me gusta el carácter catalán actual a nivel colectivo, me parece laxo, ligeramente festivalero, gris y falto de espíritu. Es cierto que es racional, sensato, prudente y pragmático y que esas son cualidades que permiten un buen desarrollo en el comercio y la empresa y un nivel de creatividad aplicada considerable. Muy bien pero a mí no me pone lo suficiente… ¡Qué le vamos a hacer!

Por el contrario mi madre era de Barcelona, y poseía un gran sentido del humor, era una mujer buena, abierta de mente y generosa, una catalana con un punto socarrón como lo eran una buena parte de los autóctonos de clase trabajadora. Pero ahora Cataluña se ha “lluisllachizado” (de Lluís Llach, el cantautor), es decir el estilo “medusa” se ha impuesto en las almas y el victimismo tontón se ha ido extendiendo con lo cual el nacionalismo se ha convertido en una niebla densa que penetra por todas partes. Es como si no te gusta Perales y todo el día suena “Y ¿cómo es él?”, pues lo mismo.

Además la historia que los críos tienen que escuchar en las escuelas está más que inflada, mitifica personajes que en un serial mexicano harían de conserjes, pero la viven y la reviven como que de no haber existido Cataluña todavía no se habría descubierto el fuego. Así los van criando, que ven una bandera de España y se revuelven como la niña de El exorcista.

El nacionalismo catalán pienso yo que deber ser para los que no lo somos y vivimos aquí como una deuda kármica o algo así. Claro que los fundamentalistas opinan que si no te gusta te vas y punto. Pero es que uno ya está acostumbrado al coñazo, a la música de fondo permanente, a no ser nadie si no comulgas con el régimen, y claro, imaginen el vacío existencial si de repente un día no oyes hablar del “procés”. Yo creo que entraría en estado de shock, tendría que comprobar que sigo vivo.

Entiendo yo que hay que defender la lengua, la cultura y la identidad catalana. Por eso soy el primero que no comprendo como el centro histórico de Manresa, por ejemplo, parece Argel, pero eso es anecdótico y xenófobo (hoy todo lo es) a poco que hagas esa apreciación, lo importante es España porque “si España no asfixiara a Cataluña…”, eso lo oímos día sí, día no. Pero es que España tiene espíritu, vigor, fortaleza y ahora hay muchos conflictos internaciones que pueden hacer pupita, y como nos quedemos desamparados de los “huevos” que le pueden echar los españoles, de cuya nación formamos parte, a determinados temas esto va a convertirse en “Chiringuitistán”.

-Que conste que suelo, entre otras cosas, leer en catalán, siempre y cuando la traducción este en ese idioma, y probablemente es el idioma que hablo con más frecuencia, entre otros con mi esposa.-

Y que si como dijo Artur Mas, el insigne político cuyas estrategias deberían explicarse en “Barrio Sésamo”, Cataluña podría ser Austria, pues a lo mejor me apuntaba. Pero ¿cómo va a ser Austria esto? Para ser Austria es necesaria una fuerte estructura psíquica individual y colectiva, una reafirmación de tu identidad y principios, un posicionamiento vital fuerte y determinado. ¿Austria? ¡Por Dios! Lo más parecido que podríamos llegar a ser es un conglomerado multicultural indefinido con predominio de todos aquellos que se quieran imponer.

Entiendo la desesperación de los que, legítimamente, temen la disolución de todo el ámbito de lo catalán. Pero entonces hay que salir del victimismo quejumbroso y adoptar una actitud de fortaleza social, al estilo de Austria, de Baviera, de Suiza,… entonces sí, puede que se consiga algo.

El cansino y lánguido lamento prolongado de forma eterna no sirve para nada.

España si fuera un poquito menos castellana debería reconocer la pluralidad de identidades que la configuran, con sus lenguas y culturas propias, y desde esa rotundidad garantizar la unidad del estado o de la nación, que elija cada uno.

Una Cataluña catalana, profundamente, radicalmente catalana en una España fuerte, sólida y vigorosa. Entonces sí.

Pero esto es puro folklore cansino y así no se va a ninguna parte, ni por un lado, ni por el otro.

El “procés” durará toda la eternidad porque así lo deben querer los hados, como el pobre Sísifo que estaba condenado a subir una enorme roca a lo alto de la montaña cada día, y cuando llegaba volvía a caer.

Pero bueno, el mundo es así, no lo he inventado yo.

 

 Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Agosto en Viena

sissi

Hace pocos días he regresado de Viena.

Viena en Agosto es calurosa, tanto como los veranos de Madrid. Hace un calor seco, tórrido, que acompaña las tardes de hotel, donde recluidos en la habitación apuramos lecturas que ofrecen no solo un sentido al viaje sino también a la vida. “Historia íntima de la humanidad”, el excelente ensayo de Theodore Zeldin y “El mundo de ayer”, autobiografía de Stefan Zweig, quien además de nacer y vivir en la capital de Austria, estuvo alojado durante una temporada en el mismo hotel en el que estábamos, en el Rathauspark, muy cerca del ayuntamiento.

Viena es fastuosa, imperial, elegante, vigorosa, musical, sutil y bella, y son bellos sus habitantes, erguidos, orgullosos, educados…Marcan el ritmo con el que te traen el café, la cadencia con la que paseas por el interior de sus palacios, en los que omnipresente te acompaña la sempiterna Sissí, la emperatriz Elisabeth, la Artemisa convertida en icono de la estupidez por el cine, una mujer independiente, reservada y amante de la libertad. Los vieneses, germánicos, como sus vecinos alemanes y gran parte de los británicos, decoran sus calles con un ritmo firme y armonioso.

De todos modos hay algo en la imponente ciudad que ya no corresponde al presente y aunque mucho menos decadente que París no deja de ser un vestigio romántico para aquellos que, previamente impregnados de cierta cultura, quieran recorrer el pasado y dejarse envolver por su historia. Las calles del centro están llenas de burkas, pero a diferencia de la capital francesa, son portados por ricas ciudadanas de los Emiratos, -parece ser que estos países hay una especial atracción por Austria-. Supongo que la magnitud de sus edificios y la pomposidad de sus salones es lo más cercano al ideal de lo que fue en otros momentos nuestro continente.

Viena, a medida que la paseas, a pie o en sus innumerables tranvías, te va dejando impregnado de arquitectura, y sus cafés son rémora de lo que un día llegaron a ser, ahora plagados de turistas como nosotros, devoradores de la tarta Sacher, ícono del país y de obligado consumo para cualquiera que se precie de haber pasado por allí.

Lo bueno es que soñé, y eso que hacía mucho calor, algo que me irrita e inquieta, -yo viviría los veranos en países fríos y los inviernos en países cálidos, no aguanto las temperaturas extremas.- De hecho lo de pasar unos días en Austria tenía, sobretodo, el sentido de alejarnos del calor barcelonés, pues bien la temperatura media por las tardes en nuestro destino era de 37º C. Un gustito. Aun así soñé.

-Mi psiquismo, en climas templados y países civilizados, se convierte en un radar, en España solamente me pasa en Asturias y Cantabria. – Cuando pienso en huir de todo, más o menos una vez al trimestre, me voy, mentalmente, a Alemania o a Asturias, todavía no sé por qué -.

Pues bien soñé que me reconciliaba, siempre me reconcilio con personas con las que me he distanciado o enfadado, y entablaba una cálida y afectuosa amistad. Eso suele significar que ya no me importa un pimiento volver a tener vínculos con ellas en la vida real. Es curioso, mi inconsciente se vuelve amoroso con ellas para poder librarme por completo de su presencia en la vida. Es decir, quedan resueltos los conflictos y “a otra cosa mariposa”.

Pero no solo Viena me aportó ese tipo de contenidos oníricos, también aparecieron, durmiendo, como me suele ocurrir, personajes históricos del lugar en el que estoy, en este caso músicos.

El espacio psíquico es, en muchas ocasiones, más significativo que el físico. Y si uno se prepara a conciencia y duerme profundamente, puede llegar a ¿generar? ¿recibir? (no lo sé, todavía no lo tengo claro) imágenes que estén claramente conectadas con el pasado del lugar, a veces los más sutiles pueden hacerlo con el futuro, pero esta dimensión temporal es ya para sensibilidades muy desarrolladas (no psicóticas).

Y entonces el inconsciente se comunica con la razón presentándole toda una serie de historias que, de ser analizadas correctamente, pueden ser indicadores de dónde estás existencialmente, cuál es tu evolución, cuál es tu capacidad de resonancia y sobre todo el nivel de tu “alma”. No es lo mismo soñar que te llenas de kétchup el frankfurt que visualizar la creación de un paisaje marino.

En definitiva, pateamos lo que no está escrito, pasamos muchísimo calor, comimos la tarta en cuestión, vimos a Sissí hasta en la taza del váter y volvimos a pasar diez días intensos en una de las ciudades más bonitas que hemos visitado. Turisteo puro y duro.

That’s all folks!

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Qué es un milagro?

398Hace años, durante mi eterna formación como analista junguiano, me dio por estudiar el simbolismo alquímico y también el astrológico, pero no desde una perspectiva adivinatoria sino desde el significado profundo que podían albergar cada uno de esos elementos.

La lectura de tratados antiguos de alquimia, algunos muy apasionantes, alejados de la verborrea facilona con la que hoy se tratan estos temas, podía llegar a abrirte la conciencia hasta un nivel más que sorprendente, es más, conseguían hacerte comprender aspectos sobre la esencia humana que el cientifismo todavía no ha llegado a dilucidar.

Uno de los libros más apasionantes que leí, en un par de sentadas, fue las “Lecciones de Isis a su hijo Horus”, auténtico manual de sabiduría, también los relativos a Hermes Trismegisto.

Pero bueno, no me enrollo más, voy a tratar de responder mínimamente a la pregunta planteada:

Un milagro es una acción generada y materializada en una dimensión espacio-tiempo no cronológico, es decir no lineal.

Me explico, nosotros, los humanos, para no volvernos locos, necesitamos apercibir que vivimos en la seguridad de las horas, los días, las semanas,… los metros, los kilómetros, etc. Es decir que todo sucede de forma continua, después del 1, el 2, y así sucesivamente. Sí, pero esa es la realidad material.

En la alquimia el elemento correspondiente al planeta Saturno (Cronos romano) es el más denso materialmente y el de menor carga espiritual. De ahí que el tiempo “cronológico” en el que vivimos sea un tiempo dominado por la materia, y esta tiene sus leyes y sus dimensiones, por tanto al seguir las pautas de esta los hechos solo pueden suceder de una determinada manera, es decir con tiempo y espacio lineal de por medio.

Pero ¿existirían las dimensiones jupiterianas o plutonianas por ejemplo? ¿Podríamos activar un suceso saltándonos la realidad material?

Mi respuesta es sí, pero para que eso ocurra debemos introducirnos en esa nueva dimensión energética, es decir salirnos de la razón y el logos, que no dejan de ser “saturninos” para entrar en una lógica que supere la esclavitud del cerebro para con la materia.

¿Cómo? Reduciendo la función racional, activando funciones superiores.

Veamos, cuando una persona está muy enamorada, tiene a su amado/a delante y entre ambos beben unas copas de vino, en una cena por ejemplo, el pensamiento empieza a dejar de ser lógico y entra en una dimensión diferente. Apenas se percibe nada que no sea esa persona, por mucho que estemos rodeados de gente, estamos tan absorbidos por ese sentimiento que tampoco podemos hacer el mínimo juicio negativo sobré ella o él. Nuestra bioquímica está en otro nivel. Desde un punto de vista alquímico la función venusiana (de Venus) está en marcha.

Pero esta función no tiene todavía la elevación espiritual suficiente para poder transformar materialmente la realidad, el amor apasionado no tiene la energía del Amor incondicional, del Amor con mayúsculas que requiere del desapego del Yo y por supuesto de cualquier tipo de deseo.

Solo hay tres tipos de activación bioquímico física que pueden permitir la creación de lo que llamamos milagro: la Fe, la Esperanza y por encima de todas ellas, no lo digo yo, lo dijo San Pablo en su carta a los corintios, el Amor.

Esas son las tres posiciones de partida pero la cuestión fundamental es ¿cómo se hace?

Si pretendes entrar en estas dimensiones a través del pensamiento lo tienes claro, ya sabes que el hecho de “comer una manzana del árbol del bien y del mal” tuvo como consecuencia la aparición de la conciencia del Yo, además aparentemente desvinculada de la divinidad. “Diabolo” (de diablo) significa lo escindido, lo separado, mientras que símbolo, la palabra contraria a “diablo” representa lo que une. – Por eso hay tanto interés por parte de la postmodernidad en cargarse todo tipo de símbolos -.

Bien y si no es a través del pensamiento, que ya te digo que no, ¿cómo se hace?

Meditación, Oración, Activación de estados de trance, Ayuno, Sentimiento profundo de Amor por otro ser vivo (desvinculado de cualquier tipo de deseo), Fe, Esperanza, Unión mística con Dios (Dios como estado energético superior). Todo esto son palabras mayores, hoy en día devaluadas a más no poder. Cualquier persona interesada por estos temas sabe que con un par de tardes ya puede ser “maestro de algo” y si está como una regadera con una ya tiene bastante para conseguirlo, y luego a hacer dinerito con acólitos que están todavía peor.

Pero eso no impide que en el mundo actual no haya grandes maestros, ¿Cuántos? ¿Cien en todo el planeta? Pero permanecen ocultos, en el sentido que no son visibles tras el ruido permanente en el que vivimos, pero están.

En definitiva, si somos capaces, siempre guiados, de alcanzar estados de conciencia mucho más elevados, sin ningún tipo de drogas por supuesto, a través de la Fe, la música, el movimiento, el Amor, la Oración o la Meditación… podemos saltarnos la linealidad espacio-temporal, adentrarnos en otra dimensión no material, actuar sobre la energía de forma “instintiva” y traspasarla a la nuestra ya materializada.

Al fin y al cabo Einstein, por citar un ejemplo, dijo aquello de que “pasado, presente y futuro no son más que una ilusión que necesita el cerebro para poder funcionar” y los muertos no son más que almas sin cuerpo que viven, como dijo Jung, en nuestro inconsciente, en un continuum de la vida pero sin materia.

Tomás de Aquino, y ya acabo, en su Escolástica nos explicó que el ser humano era “lo superior” de la Tierra, y “lo inferior” del Cielo.

Si activamos lo superior, trascendemos lo terrenal.

“Tu Fe te ha salvado” dijo Jesús después de los innumerables milagros en el que Él actuó exclusivamente como canal.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista Junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | 1 comentario

La monja locuela y sus compinches

Sor-Lucia-Caram-y-el-mercado-d_54432202370_54028874188_960_639

En Cataluña las monjas están desatadas, tantos años de convento acaban pasando factura y, mientras una ha venido desde Argentina para acabar con el hambre en España, la autóctona, la Forcades, ha salido de clausura para conducirnos hacia la Itaca soñada, pues es el lugar que, por naturaleza, le corresponde a nuestra comunidad autónoma que, para quien no lo sepa, es un dechado de virtudes y perfección.

La primera, Sor Lucía Caram, está en todas las cadenas de televisión, bueno, en todas no, en las de Pablo Iglesias, otro de nuestros salvadores, la Cuatro y la Sexta, y a veces, no sé si debido a que posee el don de la ubicuidad está en las dos a la vez, aunque para decepción de los directivos ideológicos de las dos televisiones resulta que la monja peronista no ha resultado ser comunista como parecía, sino nacionalista catalana. ¡Qué rápido se contagia!

Pero la Caram no está sola, Argentina bello pais de maravillosas personas y en el que tuve el placer de estrenar en 2004 una de mis obras de teatro, tiene el handicap de los peronistas. El peronismo es a la política lo que Xuxa a la ópera, una amalgama pseudofascistoide con tintes izquierdistas y salvapatrias, vamos la ineficacia demagógica, que es lo que podemos llegar a tener aquí.

Bueno, la cuestión es que ahora nos los envían, a los peronistas, para poner orden en nuestro país, dado el maravilloso sistema que han construido en el suyo, y ya tuvimos al argentino antitaurino que consiguió junto con todos los antiespañolistas de pro acabar con la fiesta de los toros en Cataluña, pero ahora y quizás a resultas de ello tenemos al teniente de alcalde de Barcelona, el señor Gerardo Pisarello, que ha sido el encargado de retirar el busto del rey Juan Carlos del salón de plenos.  Pisarello lleva viviendo en España desde hace menos de quince años. ¿De verdad es necesaria tanta arrogancia? ¿Tanta prepotencia? Jamás se me ocurriría cuestionar el modelo de Estado, siempre y cuando fuera democrático, de otra nación que me ha brindado la oportunidad no solo de ser un ciudadano más sino de ser un ciudadano electo y con poder social.

Hay que ser muy descarados, muy prepotentes y muy dogmáticos para cuestionar, vociferando, aspectos esenciales de la sociedad de un país. El problema es que aquí, en España, estamos todos tan debilitados, con tanto miedo, con tanto sentimiento de culpa extendido, que nos dejamos hacer todo lo que a cualquier demagogo se le ocurra. Ya no tenemos coraje ni valor para defendernos, estamos atrapados en la duda y cualquier cosa la damos por buena.

Ni somos Somalia, necesitados de sores parlanchinas y ávidas de cámara, ni habría que haber acabado con los toros, mientras muchos animales viven torturados en granjas industriales y como eso no es antiespañol a nadie le importa, ni tienen porque venir a darnos lecciones sobre nuestro modelo de estado, sobre todo porque el suyo no es precisamente Suiza ni Austria.

Seguiremos así hasta que nos cansemos y espero que nos cansemos pronto.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Aprendiendo a ser libres

libertad1

La mayoría de nosotros vive condicionado por el encaje con los demás. Pensamos, erróneamente, que si dejamos de ser nosotros mismos los demás nos aceptarán, integrarán y querrán más. No es cierto. Si dejamos de ser quienes somos lo más probable es que acabemos muy aburridos e interaccionando con personas que no nos despiertan ningún interés.

Recientemente vi una película francesa, “Barbacoa de amigos”, uno de esos filmes costumbristas que te muestran cómo resolver inteligentemente cuestiones que afectan a un determinado sector de la sociedad, en este caso cincuentones de clase media, lugar en el que más o menos me ubico. La estaba viendo con mi esposa y en un momento dado le dije que prefería estar solo a tener ese tipo de amigos. Curiosamente el protagonista, un tío maduro y atractivo, también tiene una crisis con el grupo en cuestión, especialmente cuando uno de los colegas le sermonea sobre el tipo de neumático que compra para su coche.

¿Estamos condenados a eso? ¿A escuchar a otro gorilón parloteando sobre las bujías, el nuevo modelo de Iphone o cosas parecidas? Toda la película transcurre entre el deseo del actor principal de ligar con chicas jóvenes y atractivas y la irremediable aceptación de que ese grupo es lo único que le queda en el mundo si no quiere quedarse terriblemente solo. Pero qué decir de las conversaciones, adolescentes viejunos obsesionados por la buena comida y en duda permanente entre tener un/a amante o quedarse con lo ya conocido.

Esta visión burguesa y apacible de la existencia, con pequeños altibajos inevitables, hace que uno se prepare para lo irremediable, es decir para asumir que la aventura de la vida se ha acabado y que mejor conformarse.

Pero tampoco es cierto, nosotros, mi mujer y yo, por ejemplo, estamos pasando una época sin apenas amigos, después de un par de décadas de cenas y comidas variadas, sobre todo en nuestra casa. -La neurosis y la histeria hacen estragos en aquellos individuos que no pueden estabilizar mínimamente su vida y acaban rompiendo aquello que se sostenía a base de risas y alguna que otra copa-. Nada es permanente, y todo esfuerzo que uno considere que está invirtiendo en adaptarse para reforzar los lazos de amistad, familiares o profesionales, puede llegar a ser infructuoso.

El mundo actual es volátil, la gente está muy susceptible, como te vaya mínimamente bien tienes que aparecer arrastrándote por el suelo para no suscitar recelos y la mayoría del personal tiene el foco puesto sobre sí mismo, sobre sus anhelos, sus carencias, sus deseos más íntimos y sus frustraciones.

Por tanto, al vivir en un mundo de ñoños ensimismados tampoco es necesaria tanta corrección, ¿para qué? si al final puede que todo pete y después de tantos años haciendo creer a todo el mundo que eras un monje benedictino la gente entra en crisis por cualquier menudencia y se retira de tu vida.

Ser uno mismo en todo momento requiere de coraje y libertad, también hay que decir que a los demás les da igual que seas tú o no lo seas, es decir que te presente colmado de virtudes o como un cuentachistes. Yo un día decidí salir del armario político, – todo mi entorno es nacionalista catalán y/o de izquierdas-, y decir que yo no lo era. ¿Ha cambiado algo? No, nada, como si hubiera dicho que soy el hijo ilegítimo de Elvis Presley. Hubiera dado para unos comentarios off the record y ya está. Pero da igual lo que digas de ti, a no ser que seas un asesino en serie, para los demás será puramente anecdótico, y aún así.

Entonces ¿por qué tanto miedo a ser libre? ¿De verdad crees que si te presentas tal cual eres, si decides hacer según qué con tu vida o si te expresas de manera franca o directa algo va a cambiar?

No, al contrario, lo más probable es que acabes estando con personas similares a ti, mucho más cercanas a lo que tú verdaderamente eres. O con personas diferentes pero que empatizan contigo.

A mi me gustan los excéntricos, los políticamente incorrectos, los conservadores que se ponen el mundo por montera, los que les va la carne y el pescado (son muy interesantes, tanto hombres como mujeres), los bohemios, los estetas, las mujeres que se ríen a carcajadas, los hombres que generan vínculos… y me aburren hasta decir basta los solidarios, los oenegeros, los comprometidos socialmente, las histéricas que controlan cualquier conversación, los calzonazos que están pendientes de que no digas nada que moleste a su histérica, los dogmáticos, los papaítos pedagógicos que en lugar de un par de gritos dan una explicación hiper racional al crío que está dando por saco alrededor de la mesa y los que integrarían a todo el planeta en nuestra sociedad y que cuando tú opinas que tiene que haber más control sobre la inmigración ilegal te miran con cara de asesinos.

Pero esta es mi opinión, expresa mi modo de ser, no tiene porqué ser la tuya, pero tienes que ser honesto/a contigo mismo/a. ¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Qué es lo que no estás dispuesto/a a aguantar?

Yo podría optar por aparecer en la red como un psicólogo-santo, de esos que tanto abundan y parecen que no han tenido flatulencias en su vida y que con cuatro pinceladas ya saben cómo tienes que actuar para que todo te vaya bien, que todo se resume en “si quieres, puedes”. Que te has divorciado, pesas 120 kg y tienes 65 años, no importa, si no consigues novio/a es porque tu mente no lo ha configurado previamente. Ya sabes, te concentras doce horas al día visualizando al príncipe de tus sueños y, con suerte, en la próxima reencarnación te aparece.

La libertad consiste en coger al toro por los cuernos, en definirte, comprometerte contigo mismo, posicionarte, reafirmarte, abrirte paso, determinarte… y que los demás piensen lo que quieran. Te aseguro que, repito, en el mundo en el que vivimos no somos más que una anécdota transitoria en el pensamiento ajeno.

Ser libres es un signo de inteligencia y para serlo empieza por coger una libreta y escribir de todo lo que hay en tu vida que te gusta y lo que no. Solo te pido una excepción: los ancianos y los enfermos, estos requieren de nosotros y nuestra libertad no debería prescindir de la necesaria responsabilidad.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

La ley y el deseo

vintage bible book studio isolated

Soy profundamente demócrata, creo en las democracias liberales, en las constituciones de los países civilizados, y aunque no soy nacionalista, ni independentista ni entiendo a la extrema izquierda (no sé qué puede tener de interesante acercarse al modelo de la dictadura venezolana) estoy de acuerdo en que todo se puede cambiar de modo democrático y, por supuesto, respetando las leyes.

Las leyes, en los países civilizados como es el nuestro, España, están para proteger a sus ciudadanos de cualquier desvarío producido por dogmáticos arrebatados, por idealistas sin escrúpulos o por déspotas soberbios que bajo la supuesta intención de defender al pueblo lo único que pretenden es alcanzar un poder omnímodo a la altura de su ego y de su vanidad.

La jefatura del Estado, en este caso le corresponde al Rey, sirve para moderar todo tipo de arbitrariedades. Y los procesos parlamentarios, léase congreso y senado, requieren de amplias mayorías también justamente para eso, para evitar estupideces o psicopatías de las que la historia está repleta.

Cuando alguien, en la creencia de estar poseído por la verdad, pretende saltarse la ley, desampara a una buena parte de la ciudadanía, puesto que rompe completamente las reglas de juego y decide que, bajo el paraguas de un supuesto y efímero triunfo, puede cambiarlo todo sin tener en cuenta a la otra gran parte.

El nacionalismo, legítimo ideario sentimental, que afecta a una gran parte de la población catalana y que ha pretendido extenderse bajo la forma de una racionalidad justificable al independentismo, puede y debe luchar democráticamente, si así lo pretende, para alcanzar sus fines. De hecho tienen muy a su favor, en estos momentos, a la izquierda anti sistema, lo cual, a poco que esperasen unos años, pocos, podrían conseguir convertir una sociedad parlamentaria constitucional y libre, en una república bananera confederal, con un dictadorzuelo ejerciendo de salvador y algunos virreyes liderando pseudo-democráticamente la multiplicidad de naciones que configurasen el nuevo estado. Esto que explico no es imposible, la impotencia personal unida en masa tiene la capacidad de demoler todo lo construido en un abrir y cerrar de ojos.

Mientras tanto los ciudadanos de segunda, aquellos que no comulgamos con el régimen, y que socialmente a lo único que podemos aspirar es a ser parte de un decorado, lo único que esperamos es que la ley se respete, dado que aquí en Cataluña las instituciones se ufanan de no cumplirlas, – la nueva alcaldesa de Barcelona dijo que no cumpliría las leyes que le parecieran injustas y al govern de la Generalitat ninguna norma que confronte con su credo nacionalista le parece legítima y por tanto no existe -.

¿Se imaginan que cada uno de los ciudadanos hiciéramos lo mismo? No pagar impuestos, tirar la basura por el balcón, saltarnos los semáforos… Si las instituciones no cumplen las leyes, la democracia no existe. Esa es la realidad en la que vivimos.

En democracia todo o casi todo, -menos el fascismo, el nazismo o el comunismo (tres de las mayores atrocidades de la historia reciente de la humanidad)-, es legítimo pero hay vías y cauces para alcanzar lo que uno o unos cuantos pretenden, pero siempre bajo el respeto a las minorías o a las mayorías minoritarias.

El deseo, por muy supuestamente legítimo que sea, nunca puede ponerse, en una sociedad democrática, por encima de la ley porque si no la ley debe hacerse valer, con todos sus recursos, por encima del deseo.

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | 1 comentario

Carta a los amigos de Comprendernos.com y Facebook

TEDxBarcelona4

Estimados amigos:

Soy psicoterapeuta desde hace más de veinte años y analista junguiano, miembro del Institut Carl G. Jung de Barcelona, ciudad en la que nací y resido, y de la IAAP (International Association for Analytical Psychology).

Me permito dirigirme a vosotros para exponeros brevemente la metodología que he desarrollado para el tratamiento de los trastornos obsesivos.

Empecé a trabajar en ella hace más de ocho años y en este momento puedo decir que se está mostrando muy eficaz terapéuticamente con esta psicopatología, llevando a la curación casi completa o completa, y la consiguiente desaparición de obsesiones y rituales, en un porcentaje muy elevado de casos. Y las dos fuentes teóricas principales provienen de la etología y de la teoría junguiana.

He publicado un libro divulgativo sobre ello, dirigido fundamentalmente a pacientes, “Liberar al mono, rescatar a la princesa” * en el que se describen de forma sencilla los pasos a seguir para poder superar un TOC.

“Liberar al mono” consiste en recuperar las pulsiones básicas inhibidas a partir de un momento de la infancia o de la adolescencia, “rescatar a la princesa” está simbolizando la necesidad de recuperar el “ánima”, tanto en hombres como en mujeres, en la mayoría de casos maltrecha, seca, abandonada o reducida a una instancia psíquica insignificante.

Estoy tan convencido del avance significativo que puede suponer esta metodología (AFOP, Activación y focalización pulsional) que estoy recabando apoyos para poderla presentar en el programa TED de Barcelona (https://www.tedxbarcelona.com/).

Aquellos que deséis más información sobre este método o tengáis alguna pregunta a realizar podéis escribirme y estaré encantado de responderos.

Muchas Gracias

Damián Ruiz

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Apolo y Dionisos: Alemania y Grecia

dionisio_apolo

Apolo y Dionisos, ambos dioses del Olimpo, hermanos e hijos de Zeus representan cada uno de ellos las cualidades respectivamente de claridad versus oscuridad, de orden frente a caos, de razón frente a éxtasis, de Logos en contraposición a Eros.

Para vivir en la civilización occidental se requiere un claro predominio del elemento apolíneo pero sin olvidar lo dionisíaco a no ser que uno quiera vivir de forma excesivamente rígida, cuasi obsesiva.

Y si hay dos ejemplos claros en Europa de predominio de uno y otro símbolo son los dos países contrapuestos en la actualidad: Alemania, encarnación viva de lo apolíneo, y Grecia, de lo dionisíaco.

El pueblo alemán es ordenado, eficaz, resolutivo, trabajador, de gran espíritu comunitario, apegado a sus leyes y normas cívicas, tendente quizás a un cierto rigor que, como históricamente ha quedado demostrado, puede volverse violento, a veces obsesivo, con las normas, autoexigente y exigente.

En cambio los griegos, como los italianos del sur y una buena parte de España, tienden a bordear las normativas, saltarse, cuando se puede, las leyes y concebir la existencia más desde una posición lúdica, aunque se trabajen más horas, que desde un planteamiento eficaz y serio enfocado al logro de objetivos. Su vida se centra más en la cotidianeidad que en el futuro.

En favor de Alemania hay que decir que son ellos los que convierten a Europa en un espacio fuerte a todos los niveles, y eso en un mundo cada vez más competitivo nos protege de ciertas veleidades o tendencias más propias del sur. En definitiva los europeos podemos vivir mejor en parte gracias a ellos y a sus rigurosas políticas económicas. Aunque no gusten.

Grecia es cuna de nuestra civilización, es nuestra alma, es el germen de lo que somos, de lo que fuimos. Los griegos son amables, generosos, de espíritu abierto, trabajadores pero menos organizados, volcados en un mundo emocional más cercano, más generoso…

Los alemanes deben entender que si toda Europa fuera como ellos nos asfixiaríamos en un pragmatismo carente de sensualidad, de vida, y si todos fuéramos como los griegos no podríamos gozar de cierta calidad de vida, del llamado estado de bienestar ni de un orden que permitiese saber a qué atenerse y vivir con la posibilidad de emerger, de prosperar.

Ambos pueblos merecen nuestros respetos, cada uno con sus virtudes y defectos. La extrema izquierda vengativa y festivalera, tan de moda en la actualidad, detesta Alemania. La derecha rígida y más conservadora expulsaría a Grecia de Europa. Ambas están equivocadas, Apolo y Dionisos deben ser integrados. Europa moriría si ambos no fueran miembros de nuestro mítico Olimpo.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano

Director del IPITIA

www.ipitia.com

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Otra vida es posible (TOC)

sea-gull-765490_1280

Hace unos quince días presenté en la Asociación de Trastornos Obsesivos de Madrid mi método (AFOP) para tratar esta psicopatología. La verdad es que los presentes me hicieron muchas preguntas, -en su mayoría muy certeras e interesantes-, lo cual no solo les sirvió a ellos sino a mí mismo para ordenar todas las ideas respecto a este procedimiento terapéutico.

Una de las preguntas que más me sorprendió y motivó fue: “¿Cómo consigues vencer las fuertes resistencias de los pacientes de TOC?”.

Y esto me llevó a pensar en uno de los sueños más repetidos que tuve en mi adolescencia y primera juventud, el de enseñar a volar. Recuerdo en el sueño que me situaba en plena calle, el “aprendiz” se ponía a mi lado y yo le decía “vamos a empezar a caminar poco a poco, luego iremos cogiendo velocidad y cuando yo te diga das un salto y abres los brazos”.

Y así era, en poco tiempo los dos nos encontrábamos volando y planeando por el cielo de la ciudad. Mi satisfacción era máxima, me hacía muy feliz ser profesor de vuelo, y solo con despegar los brazos…

Pues bien cuando le enseñas a un paciente de TOC que casi todo lo que le ocurre se debe a su inhibición, a sus miedos, a su resignación vital, muchas veces convertida en desesperanza, y le ayudas a descubrirse, a conectar con su verdadero Yo, con sus emociones y sus deseos, ahí empieza el camino de liberación, antes de despegar.

Alguien podrá decir, ¡ah pero esto lo hacen en muchas terapias!

Y es cierto, entonces ¿Dónde reside la diferencia? En activar todos los mecanismos psíquicos que llevan al paciente a transformar su propia vida, y conseguirlo.

Detrás de todo ese proceso de cambio se encuentra una enorme energía psíquica colapsada que debe ser liberada y canalizada en función de la más íntima realidad del paciente, y cuando eso se produce todo ese bucle obsesivo se pone al servicio de la vida, de la implicación vital.

Cuando inicio una terapia siempre pienso en que me concedan el tiempo suficiente que permita vislumbrar los cambios que desembocarán en una remisión casi completa o completa (en la mayoría de los casos) del trastorno obsesivo.

A veces hay resistencias porque los pacientes no quieren desprenderse de un estilo de vida que creen el único compatible con su estricta moralidad, y eso hace que el cambio tarde en empezar a visualizarse. Algunos hacen pequeños gestos que les parecen toda una transgresión cuando en realidad no son más que someras grietas de la enorme apertura que les espera si consiguen atreverse.

Otra vida es posible pero previamente hay que hacer una travesía del desierto en la que, durante un trayecto, no se ve nada más que arena, y luego dejarte guiar para finalmente poder dar un salto… y volar.

 Damián Ruiz
Psicólogo y Analista junguiano
Director del IPITIA
www.ipitia.com
Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

La personalitat de l’addicte a la cocaína

adicció cocaina

Com són els addictes a la cocaïna? En el meu llibre, publicat per Áltera, “Cómo dejar, o hacer que deje, la cocaïna” parlava de diferents prototipus de consumidors, però en realitat podríem dir que la gran majoria de consumidors es podrien definir, potser de forma simplista, en dos conceptes: superficials i compulsius.

Aquesta superficialitat no implica que potser hi ha una complexitat interna que no ha estat mai elaborada ni integrada, la qüestió és que el seu enfocament de vida és fonamentalment bàsic.

La fórmula amb què funcionen podria ser aquesta:

Híper reactivitat emocional + Poca tolerància a la frustració + Moralisme infantil

I és que la majora dels addictes són immadurs a escala emocional i això vol dir que estan atrapats en una visió de la vida propera a l’estàndard més anacrònic (tipus “La casa de la pradera”) amb què la integració d’alternatives vitals que els tregui de l’ensopiment és molt difícil. A més quan estan bé acostumen a tenir una visió idealitzada (Disney) de l’existència, i per descomptat qualsevol situació que els avorreixi, com als nens, porta al seu cervell a barrinar possibles fugides cap endavant en forma de compulsió.

Posem per cas el marit i pare perfecte, responsable i dedicat en cos i ànima a la feina i a la família, que quan ja no pot més se’n va a comprar “coca”, i si s’encarta a buscar prostitutes, com si demà s’acabés el món. Una vegada s’ho ha esnifat tot i ha estat “dormint” en el puti-club, perquè amb tanta cocaïna no poden fer una altra cosa, entren en la fase de remordiment i penitència, i llavors tornen al període de santedat que dura fins que tornen a petar.

Si entenguessin que la vida és una mica més complexa que aquests períodes de formalisme rigorós i compulsió desbordada a lo millor podrien crear un estil de vida més integrat on els plaers fossin més quotidians i no haguessin d’esperar a rebentar per donar-li sortida a la tensió interna desenvolupada.

Deixar la cocaïna no depèn de convertir-se en perfecte sinó per assumir la imperfecció de la vida i la frustració de determinades situacions o relacions humanes. Tot això hauria de portar la persona a fer una gestió intel·ligent de la seva existència on l’esforç es combini amb plaer i on es pugui planificar mínimament el futur, especialment a curt i mig termini.

Canviar la vida per no necessitar la cocaïna, assumint les necessitats reals i tractar d’integrar-les en el dia a dia. I sobretot entendre que la realitat no és com en les pel·lícules de Hollywood on encara que hi hagi una invasió extraterrestre que destrossi el planeta tota la família acaba junta dinant mentre els nens juguen en el jardí (amb els alienígenes).

 

Damián Ruiz

Psicòleg i Analista junguià

Director de l’IPITIA

www.ipitia.com

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

El futuro que viene

perroflauta_de_verdad

Barcelona, 21 de Junio, Plaça de la Revolució, Barrio de Gràcia, 19 h.

Estoy tomando un café en la terraza de un bar con mi esposa y una amiga.

En la mesa de al lado hay un hombre joven, no llega a los cuarenta, está solo, parece turista, ensimismado en el móvil podría estar aquí o en Pernambuco, no le quita ojo al aparato en todo el rato.

Dos jóvenes árabes se sientan en su mesa, atisban a pedirle permiso cuando ya se han aposentado. El turista acerca su bolsa-maleta y la agarra con fuerza sin quitar ojo del móvil. La situación le incomoda pero la asume resignadamente.

Una pareja de más o menos la misma edad que el extranjero están discutiendo a unos cinco metros de distancia, ambos sentados, él alto y flacucho, ella gorda y bajita. Él le grita “eres una puta y tu hermano un maricón”, ella se acicala el pelo como si ya lo hubiera oído muchas veces, “y tu madre también es una puta”. La mujer ni se inmuta, siguen sentados en las escaleras de la plaza. Después bajan el volumen y siguen hablando con normalidad.

Un par de jóvenes veinteañeros con pinta de haberse fumado “todo” se sienta en el suelo a comer pizza, aparece un “perro-flauta” y les pide que le dejen beber agua. Ellos entre incómodos y solidarios le dan la botella, el otro se la traga casi toda. El perro-flauta sigue andando sin mucho sentido por la plaza hasta que le llega un amigo con un perro, ambos se saludan con la misma efusividad con la que deambulan. La perra va suelta y les sigue con ese paso errabundo y cansino con el que denota una existencia sin norte y sin nada.

Un grupo de tres jóvenes están hablando sentados en un banco, parecen universitarios, progres y correctos, uno de ellos tiene un cachorro de perdiguero, ya de varios meses, que juega “tontunamente” a su alrededor. Llega la perra anterior y le muerde en algún lugar. El cachorro emite alaridos y se asusta de tal modo que su dueño, gordito y responsable, le acoge en su seno.

Los perro-flautas se excusan tratando de quitar importancia a la situación y pidiendo patatas fritas a la amiga del gordito. Ella se apresura a ofrecerles la bolsa, de la que comen.

Aparece un borracho con un juego de latas y un transistor de los de antes, mientras suena música “ratonera” el borracho mueve las latas como si las hiciera bailar. La gente se lo mira para que no les meta el abalorio en los ojos de tanto agitarlo.

El turista de al lado ha desaparecido, y los árabes se han ido sin pagar, y eso que el dueño del bar es árabe también.

Llegan un grupo de jóvenes británicos con camisas blancas sin planchar y cara de haberse bebido el mar en chupitos, se sientan en la mesa y mientras unos van a comprar pizza a la pizzería de al lado otros van a comprar bebidas a otro sitio. Cuando llega el camarero todos están bebiendo y comiendo y les ofrece la carta, ellos le miran con cara de “¿y ahora este qué quiere?”. Aun así hacen un esfuerzo y le piden algo que luego resulta ser un mini-plato de esas combinaciones vegetales-carnívoras que tanto hay en los restaurantes marroquíes.

Son las 20.15, ha pasado algo más de una hora, nosotros hemos hablado de los temas preferidos de mi esposa: yoga, meditación y comida sana que a mí me aburren sobremanera pero que sí o sí aparecen en cualquier reunión y de las relaciones personales entre los amigos, todas señaladas por la susceptibilidad y la histeria.

Aunque doy gracias a Dios de que esos sean los motivos de conversación y que una vez tomado el café podamos dirigirnos a nuestra casa, y nuestra querida amiga a la suya, donde estar tranquilos lamentando la profunda soledad y fractura psíquica que hay y que aguarda a esta desestructurada sociedad producto del neoliberalismo salvaje y del relativismo postmoderno, o dicho en lenguaje psicológico: producto de la psicopatía de unos y de la neurosis debilitante de otros.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano
Director del IPITIA
www.ipitia.com
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Por qué tantos artistas del espectáculo sufren problemas psicológicos?

4957282595_0c123854d4

Fundamentalmente porque les explotamos a cambio de enormes sumas de dinero.

Esa gente a la que admiramos, con la que bailamos, saltamos de alegría, cantamos sus canciones o vibramos con su actuación, están expuestos permanentemente al ojo público.

Nosotros consideramos que esos millones de dólares o euros que ganan ya es suficiente para que estén contentos, pero si pensamos que “el dinero no lo es todo” tampoco lo es para ellos.

Cuando veo a muchos de ellos como marionetas en el escenario dándolo todo ante veinte mil personas, aunque hayan tenido una ruptura sentimental, aunque en su vida personal se sientan tremendamente solos, o estén pasado por una perdida familiar, aunque tengan un problema de salud, no puedo dejar de sentir más que una enorme ternura porque, por encima de cualquier otra consideración, no son más que seres humanos que la sociedad utiliza para entretenerse a cambio, eso sí, de mucho, mucho dinero.

Muchos de ellos son depresivos, otros alcohólicos, bipolares, obsesivos, incluso con rasgos psicóticos o autistas, adictos a las drogas o a los fármacos, padecen dismorfofobia, pánico escénico, trastornos límites… y todo ello combinado con un enorme talento, a veces genialidad, y una vulnerabilidad psicológica producto de su enorme sensibilidad, las misma que les convierte en iconos, en ídolos de masas.

Evidentemente no todos son así, los más conscientes se protegen muchísimo, por ejemplo las estrellas de Hollywood Robert Redford y Paul Newman, este último ya fallecido, a los que siempre les unió una fuerte amistad, eran muy reacios a participar en fiestas y ambos formaron matrimonios y familias estables durante toda su vida.

Pero los más incautos e ingenuos se lanzan al mundo sin ningún tipo de protección y el mundo los devora, los usa, los gasta, y cuando ya no quiere saber más de ellos los lanza a la basura. Algunos de los que hoy son grandes nombres de la música o el cine mañana no serán más que patéticos rastros de lo que un día fueron.

Me vienen muchos nombres a la cabeza de los que sé, por mi profesión, que padecen problemas psicológicos o emocionales verdaderamente graves y en cambio están ahí ofreciendo lo mejor de sí mismos a cambio de qué… de dinero… Sí, pero eso nunca es suficiente.

Ellos no son más que un chico o una chica como tú, o un hombre o una mujer, a quien el mercado decidió que serían un buen producto de consumo. De usar y tirar. O de usar, usar, usar hasta que ya no les queda fuerza y su vida se agota en la necesidad de reconocimiento y éxito.

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista junguiano
Director del IPITIA
www.ipitia.com
Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

¿Por qué hacer un Máster en Psicología y Psicoterapia Analítica? (Junguiana)

10336615_305055849618897_1306402940124449376_n

Una vez finalizados mis estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona, hace ya más de veinte años, decidí realizar un postgrado en psicología hospitalaria. En ese momento me interesaba especialmente abordar la psicopatología grave, ello me llevo a hacer prácticas en diferentes centros hospitalarios y tener contacto con personas que verdaderamente sufrían.

Fui muy consciente desde el primer momento que empecé a trabajar como psicoterapeuta, mucho tiempo atrás, que a mí lo que más me importaba, por encima de cualquier consideración era liberar del sufrimiento, psíquico en este caso, a quienes lo padecieran y llegaran a mi consulta.

Eso es algo que sigue siendo mi valor fundamental y prioritario, muy por encima de los demás.

Fui profesor asociado de la Facultad de Psicología durante un año, y solo fue un año porque el director de departamento me llamó para comunicarme que de querer continuar debería hacer un doctorado en eso que llamaban “cognitivismo duro”. No lo hice, no continué.

Desde estudiante he estado muy alejado de las tesis cognitivas-conductuales, con todo respeto por supuesto por aquellos que las aplican con buenos resultados, pero para mí caían en un grave reduccionismo, considerando la mente como un sistema lineal y lógico y la conducta como manifestación de esta. Ya muy joven consideraba que el ser humano no solo era mucho más complejo que esto sino que tenía una dimensión trascendente, existencial, que esta línea no contemplaba.

El psicoanálisis ortodoxo me podía parecer interesante para desarrollar el autoconocimiento del paciente pero dudaba que “curase”.

Y de repente me encontré con Jung, con Carl Gustav Jung, el médico y psicólogo suizo y con una de sus obras: “El origen de la psicosis”, y entonces empecé a comprender qué era aquello que yo había estado buscando.

En esta obra se resumían varios de los aspectos que yo necesitaba para entusiasmarme por la psicología: un análisis integral del psiquismo, una visión holística que trascendía el espacio-tiempo lineal de la acción-reacción, una profundidad que abarcaba mucho más que el pragmatismo del hacer y sobre todo unas posibilidades de curación que emergían cuando aquellos elemento descompensados de la psique humana empezaban a ser desarrollados por parte del terapeuta-analista.

Me inscribí en este mismo Máster del que ahora soy profesor y años más tarde, después de un largo y arduo trabajo, me convertí en Analista junguiano. Debido a mi propio carácter y personalidad, franco, directo, incisivo, poco dado a las alegorías o metáforas, a veces los conocimientos que han calado en mí como analista podrían no mostrarse de forma muy  explícita, pero están y no solo son la base de mi trabajo sino que explican mis propias transformaciones personales.

Jung es probablemente una de las grandes mentes de la historia de la humanidad y lo que para mí es más importante: no es un dogmático, no es un reduccionista, permite la libertad y sobre todo y por encima de todo “ama la vida”.

Este Máster trabaja todos aquellos conceptos que desvelan el misterio de la vida psíquica y con ello las herramientas para convertirse en un buen terapeuta, en alguien que ayude a sanar a los que sufren. Al fin y al cabo esa es nuestra misión.

 

Damián Ruiz

Psicólogo y Analista Junguiano
Profesor del Máster (www.institutcgjungbcn.com)
Director del IPITIA | Institut Psicològic Internacional de Barcelona
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

¿Cómo salir de una depresión generada por la soledad?

caminar1

La soledad es uno de los principales problemas de la sociedad occidental y de las urbes occidentalizadas de otros países del globo.

Una soledad combatida compulsivamente por los jóvenes mediante la adicción a todo tipo de redes sociales, móviles y pantallas de ordenador, asumida por las personas de mediana edad como rutina invariable con estímulos de sobra conocidos …

Para seguir leyendo el artículo completo haga  click aquí

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Máster en Psicología y Psicoterapia Analítica Institut C. G. Jung Barcelona

Cartell Master en Psicologia  i Psicoteràpia Analítica

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario