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Eros y Logos: el desequilibrio intrínseco en todo trastorno obsesivo

Si en los trastornos bipolares o en los límites podríamos decir que el eros predomina sobre el logos de manera considerable, es decir la tendencia a dejarse llevar por los sentidos, las pulsiones, la emocionalidad, … en los trastornos obsesivos se produce la situación contraria, el logos ejerce una tiranía excesiva sobre un eros asfixiado apenas superviviente.

Y si la farmacología en los casos límite y bipolar trata de contener, en los casos de los obsesivos pretende calmar y elevarles el ánimo, puesto que es verdad que el TOC se alimenta de la ansiedad y esta, a su vez, se alimenta de la depresión.

Por deducción de lo expuesto se entenderá entonces que para ayudar a una persona a superar un trastorno obsesivo de la gravedad que sea se convierte en imprescindible liberar el eros y derrocar a ese logos dictatorial que está “matándole la vida”.

En la terminología popular el concepto “eros” se vincula directamente a la sexualidad pero no es tan literalmente así. Lo “erótico” incluye la sexualidad como un  elemento más entre todos aquellos que abarca, pero a veces no es el más importante. De hecho muchos  pacientes con trastorno obsesivo tienen vida sexual activa, lo cual no implica que,  independientemente de que lleguen al orgasmo o no en sus relaciones, disfruten verdaderamente de  ella,  fundamentalmente porque están atrapados por la necesidad de control y no pueden “diluirse” como sería necesario cuando están realizando dicha actividad.

Por tanto las dos premisas fundamentales para curar un trastorno obsesivo son: disminuir  radicalmente la ansiedad y despertar el eros, lo cual implica directamente una reducción  paulatina de la depresión no manifiesta que subyace a  un nivel más inconsciente. Esta depresión está anclada en un concepto rígido de la existencia: la vida  como camino de  obligaciones guiado por el deber y el sentimiento de culpa, aspectos que, evidentemente,  deben trabajarse hasta alcanzar un nivel de conciencia más elevado que permita  vislumbrar  que la vida no es eso, no es una rutina robótica y un entramado de relaciones obligadas, es  libertad, afecto y responsabilidad.

Y ¿cómo se despierta el eros? Hay una serie de ejercicios, extraídos  de diferentes técnicas y tradiciones, que se pueden aplicar en el transcurso de una sesión, y que yo,  como terapeuta, me reservo el derecho de realizarlos o no en función de lo que considere oportuno y  mejor para la evolución de cada paciente, y del estado transferencial y contra-transferencial que se esté dando entre ambos (esta libertad para mí es sagrada puesto que nada que se ejerza de  modo automático puede tener efecto sobre el proceso terapéutico).

Por otra parte, además del trabajo analítico que sirve para indagar en los elementos inconscientes, y también conscientes, que tienen “secuestrada la vida” del paciente, la sociedad, los vínculos, la naturaleza, el ejercicio… son terrenos de acción para llevar a cabo una serie de actos transformadores que pueden suponer una ayuda considerable en la liberación de las obsesiones.

A día de hoy, y mientras la investigación científica trata de avanzar en la búsqueda de los factores bioquímicos o genéticos que activan un trastorno obsesivo, el proceso de curación sigue siendo artesanal y personalizado, pero hay elementos comunes en todo ello, algo que, a lo largo de mi experiencia terapéutica he ido descubriendo y que me han permitido ayudar a curarse completamente a muchas personas y, evidentemente a otras no, o bien porque no han tenido la paciencia de continuar con la terapia, porque no se me ha permitido trabajar desde mi perspectiva y libertad o sencillamente porque mi método no les ha funcionado. Pero son ya decenas los pacientes que han conseguido reducir el TOC a niveles mínimos o liberarse  completamente de él.

Damián Ruiz
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2 respuestas a Eros y Logos: el desequilibrio intrínseco en todo trastorno obsesivo

  1. Adinda dice:

    Yo tengo diagnosticado TOC desde hace me1s de 4 af1os. Podreda decir que he apendrido a controlarlo me1s o menos. Mis rituales este1n relacionados con mi casa: antes de salir comprobar los fuegos me1s de 4 veces, lavar los baf1os a fondo incluso 2 veces al deda por culpa de la ansiedad tengo que sentir que tengo todo bajo control, que nada se me escapa. Quiero superar este situacif3n, pero no se9 cf3mo hacerlo.

  2. EVA dice:

    Hola
    Mi nombre es Eva y tengo una pareja con TOC, la verdad es que lo llevo mal, no sé como ayudarlo y tampoco se deja ayudar, el problema es que él está tratado psiquiátricamente desde hace 20 años y lleva más de 15 tomando antidepresivos, ansiolíticos y no recuerdo que más y nada de psicoanálisis.
    Es una persona bastante exigente consigo mismo, pero también conmigo, con lo que conlleva a enfados entre los dos.
    Eso está causando en mí una inseguridad total, a nivel emocional.

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