Damián Ruiz - Barcelona (España) - info@ipitia.com - www.comprendernos.com

Los amigos

En una ocasión un antiguo ex paciente me comunicaba su frustración porque no conseguía mantener a sus amigos de toda la vida. Era un hombre de unos cuarenta y pocos años. Hacía todo lo posible para contentarlos, les invitaba a comer a su casa de la playa, procuraba ayudarlos y ellos, que acudían solícitos a sus llamadas, después le ignoraban completamente.

Él se hilvanaba los sesos pensando qué podía estar haciendo mal para merecer ese desprecio de los que hasta hacía muy poco habían sido sus amigos. Le dolía y no sabía qué pasaba.

Y lo que ocurría era algo tremendamente sencillo, simplemente había tenido éxito en bastantes áreas de su vida: personal, profesional, económica… Había formado una familia con hijos y tenía una empresa mediana que iba más que bien.

Los amigos se alejaron de él, mejor dicho le expulsaron de su clan, por la sencilla razón de que no podían resistir que uno de los suyos, alguien de clase media-baja, hubiera destacado de modo tan brillante. Si alguien podía hacerlo, ellos, ante su presencia, solo podían asumir su rabiosa mediocridad, y no podían seguir justificando sus males a través de culpar al sistema, al gobierno o al perro de la vecina.

Hay un dicho que manifiesta la idea que los amigos se demuestra que lo son en las ocasiones difíciles. Habría que añadir que también una buena medida de la amistad se da cuando a alguien le va bien, o en todo caso mejor que a su entorno.

El éxito o va acompañado de una humildad a prueba de felpudos o generará la envida o la rabia de algunas personas del entorno. ¿Por qué? Porque jamás se podrán explicar su fracaso de modo personal, sino que querrán justificarlo con cuatrocientas excusas diferentes, todas ellas ajenas a sí mismos, y si el exitoso o exitosa está presente se convierte en la prueba viva de que quizás les ha faltado perseverancia, inteligencia o determinación.

Si un amigo está a tu lado cuando te va mal es un buen amigo, pero si además lo está cuando te va mejor que a él, entonces no dudes de que verdaderamente te quiere.

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